Varias pistas han encontrado investigadores de la Policía Metropolitana de Barranquilla con relación al crimen registrado al mediodía de este viernes 15 de mayo en un restaurante de la calle Murillo con carrera 3, en la localidad Metropolitana, en donde terminó muerto Juan Camilo López España, un hombre nativo del Copey, Cesar, dedicado a la actividad comercial de instalación y programación de máquinas de casino o tragamonedas.
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Información obtenida por EL HERALDO señala que la víctima fatal, de 40 años de edad, llegó a eso de la 1:30 p. m. al negocio de razón social restaurante y asadero La Mona, y lo hizo en compañía de un hermano, un primo y un empleado de confianza, aparentemente, con el fin de buscar algo para almorzar. Con ayuda de empleados, que juntaron un par de mesas, todos los comensales se sentaron y entonces empezaron a dialogar. Incluso, López España habría recibido unas sopas de entrada, mientras aguardaba por su pedido.
A la 1:45 p. m. arribó hasta la zona un vehículo del cual descendieron tres hombres armados con pistolas y uno que portaba un fusil calibre 5,56. Mientras los sujetos caminaron hacia el restaurante, dentro del automotor habría quedado una cuarta persona que se estacionó, sin apagar el motor, para salir del lugar.
En ese mismo instante, de acuerdo con la versión de los testigos, se escucharon las detonaciones y la mesa de los cuatro hombres se desorganizó. López España se fue al piso, bañado en sangre y con impacto de bala en su cabeza.
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Es preciso señalar que el hermano del occiso, su primo y el empleado de confianza, trataron de darle auxilio a López España. Lo sacaron del negocio, pero después se confirmó su muerte.
Durante el ataque sí resultaron lesionados Andrés Felipe López Rueda, de 22 años; Yorleanys Patricia Rodríguez Samper, de 44; y Chajaira del Carmen Mendoza Pérez, de 32 años, quienes, aparentemente, fueron alcanzados por proyectiles de manera accidental en medio de la balacera.
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Dos de estas tres personas heridas estarían en riesgo de muerte, pues los balazos los impactaron en órganos vitales.
Pasos previos
Los cuatro hombres, según las pesquisas de la autoridad, habían estado previamente en un casino cercano, al parecer, instalando y revisando unas máquinas tragamonedas para dejarlas en funcionamiento. Este negocio, de acuerdo con lo recabado por la autoridad, sería de un reconocido prestamista y propietario de unas rutas de gota a gota o cobradiarios.
El trabajo en dicho negocio de juegos de azar se habría prolongado y los cuatro hombres, con algo de hambre, salieron del negocio en sus automóviles, llegaron hasta un lavadero de carros frente al restaurante, parquearon y buscaron la manera de almorzar. Presuntamente, la idea era retornar al casino para continuar con la labor.
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Entre los detalles obtenidos por las autoridades están los casquillos de munición calibre 5,56, usados comúnmente en armas largas tipo fusil. Estos fueron tomados como material probatorio y serán revisados para tratar de identificar si la misma arma ha sido usada en otro hecho criminal en el Atlántico, en Cesar o en el Magdalena.
Este medio conoció que las investigaciones podrían extenderse a poblaciones de estos tres departamentos, en el sentido que el hoy occiso, en compañía de su núcleo familiar, desempeñaban en la instalación y programación de máquinas tragamonedas en casinos desde hace unos 20 años en Barranquilla, Galapa y Baranoa. Pero también se halló información de su actividad comercial en el Copey, en Cesar, y en Fundación, Magdalena.
Asimismo, que los móviles y la identidad de los agresores están en etapa de verificación.


