Auroville es una comunidad ubicada a diez kilómetros del municipio de Puducherry, en el estado Tamil Nadu, en la India. Esta ciudad es declarada como “universal” ya que pueden habitar personas de todo el mundo y vivir en armonía independientemente de su religión o creencias políticas.
Este lugar fue fundado en 1968 bajo la visión del hindú Sri Aurobindo y su discípula Mirra Alfassa, llamada ‘La Madre’, al evento de inauguración asistieron representantes de 124 países, quienes esparcieron tierra de sus naciones en una urna enterrada en el centro de la ciudad, como símbolo de fraternidad universal.
La ciudad de Aeroville fue diseñada en forma de mandala por el arquitecto francés Roger Anger, y tiene en su centro un gran domo dorado, llamado Matrimandir, que reúne una sala de meditación. Esta comunidad alberga alrededor de 3.300 habitantes que superan las 50 nacionalidades.
Esta utópica ciudad donde existe la libertad plena, se ha transformado de desierto a bosque, por su plantación de más de 3 millones de árboles en las 2.000 hectáreas que la albergan.
En Aeroville no existe el dinero en efectivo, funciona sin gobierno ni religión. Los habitantes al momento que se instalan en la ciudad ceden sus propiedades a la comunidad, incluso renunciando a la propiedad privada. Esta comunidad sobrevive como un laboratorio de búsqueda espiritual y urbanismo ecológico.
Sin embargo, no todo es color de rosa, ha habido tensiones y enfrentamientos entre los residentes y la sociedad Sri Aurobindo, dueña legal de las tierras. Además la ciudad ha crecido de manera lenta, solo 100 personas se instalan cada año. Aun con todo esto, los aurovillanos sueñan con transformar el desierto en un paraíso utópico.

Economía en Auroville
La comunidad opera sin dinero en efectivo, es decir, se basa en principios alternativos que busquen el trabajo colectivo y el intercambio. Los ingresos provienen de pequeños negocios, artesanías, reciclaje, donaciones y del gobierno indio a través de una red de unidades dedicadas a la tecnología, cuyas ganancias en un tercio son destinadas al desarrollo comunitario.
La población de Auroville debe trabajar mínimo cinco horas diarias para la comunidad, a cambio de un sustento básico. No hay salario en efectivo sino una variedad de servicios y derechos.
Los aurovillanos buscan que el dinero circule para crear progreso humano, crecimiento y mejora de vida en vez de que el dinero produzca más dinero. Constantemente la comunidad realiza talleres sobre la economía alternativa y la conciencia global.






















