¡Guns N’ Roses en Colombia! Fue el anunció que se hizo el pasado 13 de julio, donde se informó que la banda estadounidense de hard rock volvería a Colombia para tocar el 23 de noviembre en el estadio Atanasio Girardot de Medellín.
Al mismo tiempo en el que se hizo el anuncio del concierto se empezó a vender la boletería para ver a Axl Rose, Slash, Duff Mckagan, Steven Adler, Dizzy Reed, Richard Fortus y Frank Ferrer. Las entradas para occidental, oriental, norte y cancha general ya están vendidas. Aún hay disponibles boletas de platino.
Sin embargo, el evento ha estado enmarcado por denuncias que han hecho personas que tienen alguna discapacidad física, ya que sienten discriminación por parte de los organizadores del evento.
'Es motivo de orgullo para la ciudad ser sede de conciertos como el de Madonna o el de Guns N´Roses (…) Sin embargo, no podemos permitir que se conviertan en escenarios de discriminación', dice la carta del concejal de Medellín Simón Molina Gómez, quien se queja de la organización del Tyrona Records, la empresa que traerá a los artistas.
La carta hace alusión a una queja que publicó en sus redes sociales Valeria Jiménez, una joven de 24 años que compró una boleta en ‘occidental’ por más de $500.000 y quien asegura que los organizadores del evento no la dejarían entrar por su condición de discapacidad si no compra la boleta de ‘platino’ que cuenta casi un millón de pesos.
Según cuenta la revista Semana, la carta llevaba como pruebas fotos del chat donde se muestra que los organizadores del evento le dicen a Jiménez Gómez que debe estar en la zona de platino, debido a que es el único lugar donde se le puede garantizar su seguridad.
La conversación continúa: 'No entiendes mi situación, ¿Cierto?' y la persona encargada de dar soluciones a través de redes le dice: 'La entendemos perfectamente, por eso te explicamos el porqué de la situación'. Y luego concluye la conversación con un frío 'gracias por contactarnos', seguido de un emoticón que ‘pica el ojo’.
Asimismo, se conoce que seguido a la conversación por chat, hubo una llamada telefónica en la que uno de los organizadores le dijo que no debería hacer una mala publicidad al evento. ''Es un evento privado, con intereses económicos, obviamente va a primar tu capacidad adquisitiva sobre la condición física. El evento cumple los requerimientos en cuanto a plan de contingencia, que es habilitar una zona para discapacitados. Pero no podemos conceder los caprichos de persona por persona (…) Si quieres acceder a atención especial, pues hay que pagar por esa atención'.
Por todas las reacciones que generó el supuesto hecho de discriminación, los organizadores del evento se vieron obligados a presentar un comunicado en el que aclararon que la productora organizó y habilitó, desde el inicio, zonas para discapacitados en la localidad de Platino.
'No obstante, esto no implica que una persona con discapacidad esté obligada a comprar boleta para dicha localidad. La persona debe notificar su condición en el momento de la compra en cualquier localidad, con el fin de que la organización pueda reubicarla en las zonas habilitadas que puedan garantizar su seguridad y visibilidad'.
Y, pidieron a los compradores que notifiquen si tienen algún tipo de discapacidad al momento de comprar las entradas, con el fin de que la organización disponga de la logística necesaria para atender todas las necesidades.


