Rosario Navarro, presidenta del gremio empresarial chileno Sofofa, expuso diferentes temas en lo que tiene que ver con los retos del sector empresarial para este año en Latinoamérica y las estrategias para incrementar la productividad.
En diálogo con EL HERALDO, manifestó que el desafío para el sector empresarial es adaptarse más rápido que el entorno, fortaleciendo una integración regional efectiva, mejorando estándares regulatorios y construyendo condiciones estables para invertir, escalar y generar empleo de calidad.
¿Cuáles son los retos del sector empresarial para 2026 a nivel regional?
El principal es operar en un entorno más fragmentado, con mayor incertidumbre regulatoria y una competencia creciente por inversión productiva y capacidades tecnológicas. A esto se suma la necesidad de aumentar la productividad y reducir brechas logísticas e institucionales que todavía encarecen operar regionalmente.
Quisiera hacer hincapié en que nos encontramos ante una disrupción tecnológica sin precedentes. Mi rol como vicepresidenta de SONDA, la mayor empresa multinacional chilena líder en servicios de Tecnologías de la Información y transformación digital en Latinoamérica, me ha permitido entender y asumir el desafío de que esta transformación manejada correctamente puede ser uno de los impulsores más importantes para el crecimiento económico y social. Para esto las empresas de la región debemos ser capaces de colaborativamente acelerar la adopción tecnológica.
En este sentido, es nuestra reacción a la adversidad, no la adversidad en sí, lo que determinará si avanzamos en la construcción de un futuro que ofrezca más y mejores oportunidades. Así, el desafío para el sector empresarial es adaptarnos más rápido que el entorno, fortaleciendo una integración regional efectiva, mejorando estándares regulatorios y construyendo condiciones estables para invertir, escalar y generar empleo de calidad.
¿Qué estrategias están tomando desde lo empresarial para seguir creciendo y fomentar el empleo?
Desde el sector empresarial de la Alianza del Pacífico impulsamos una agenda centrada en una mayor integración regional, aumentar la productividad y mejorar condiciones para la inversión, entendiendo que lo anterior aumenta el crecimiento y así el empleo. Esto implica profundizar la colaboración público-privada, promover la innovación, la digitalización y el desarrollo de cadenas regionales de valor que permitan a nuestras empresas, especialmente pymes, escalar, competir y generar más empleo formal.
Al mismo tiempo, hemos sido claros en la necesidad de contar con marcos regulatorios predecibles, respeto al Estado de Derecho y certeza jurídica, junto con una fuerte apuesta por el desarrollo de capital humano. Fortalecer la educación técnica, la formación dual y la movilidad laboral es clave para responder a las nuevas demandas productivas, mientras avanzamos hacia un crecimiento sostenible que combine competitividad, inclusión y creación de oportunidades para las personas.
Teniendo en cuenta la asunción del próximo presidente Kast, ¿cuáles son las expectativas del empresariado frente a un gobierno más afín?
El sector empresarial espera principalmente certidumbre regulatoria, una agenda pro-inversión clara y una relación fluida con el sector productivo. Más allá de afinidades políticas, lo relevante es contar con reglas estables, procesos más eficientes y una visión estratégica de inserción internacional.
La relación empresarial entre Colombia y Chile es una de las más sólidas, pero pensando en el futuro, ¿cuáles son los siguientes pasos que se deberían realizar para fortalecerla?
La relación empresarial entre Chile y Colombia es un activo estratégico que debe seguir profundizándose, construyendo sobre lo logrado en las últimas décadas. Desde SOFOFA hemos liderado el Consejo Empresarial Chile-Colombia que ha sido una instancia fundamental para ahondar los vínculos empresariales.
Espacios como la Alianza del Pacífico que incentivan los nexos entre gremios empresariales cumplen un rol fundamental para transformar esta relación sólida en una plataforma de crecimiento conjunto. Hacia adelante, los siguientes pasos pasan por ampliar la cooperación en sectores de mayor valor agregado, como servicios, economía digital, energías limpias, infraestructura, logística y economía circular.
¿Cómo puede definir el vínculo empresarial entre Chile y la costa Caribe de Colombia? ¿Veremos la llegada de nuevas empresas o algún interés particular en la región?
La región Caribe de Colombia, y en particular ciudades como Barranquilla, representa un polo de gran atractivo para las empresas chilenas, por su dinamismo económico, su rol logístico y su proyección internacional.
Existen oportunidades en sectores como infraestructura portuaria, energía, servicios, retail, alimentos y soluciones logísticas, donde las empresas chilenas tienen experiencia y capacidades reconocidas.
Vemos oportunidades concretas para profundizar la presencia empresarial chilena en la región, así como para desarrollar alianzas con empresas locales que permitan potenciar el comercio, la inversión y la transferencia de conocimiento.


