En las alturas encontró la respuesta. Jean Pestaña elevó plegarias para que el gol le cayera del cielo y Junior pudiera derrotar a Fortaleza FC. “Desde que salí del área mía iba pidiéndole a Dios que me ayudara a remediar la jugada del penal”, confesó en la rueda de prensa posterior al partido que los rojiblancos terminaron ganando 2-1 gracias a un cabezazo suyo en un tiro de esquina ejecutado por Yeison Suárez.
El defensor había cometido la mano-penalti con la que el cuadro visitante consiguió el empate 1-1 y se sentía culpable de que dos puntos se escaparan del estadio Romelio Martínez. Por eso la oración en la agonía del juego.
“Le señalé a Suárez que tirara el córner al primer palo. Me tenía fe”, relató el chocoano de 28 años de edad.

El zaguero se levantó en el área y metió un frentazo certero que liberó un yunque de presión que se posaba sobre las espaldas de todos los rojiblancos.
“El gol fue un desahogo por la jugada desafortunada del penal, pero bueno, soy un devoto de Dios que siempre está agradecido con Él y con la institución por el apoyo y la oportunidad. También con el profe y con los compañeros, que me respaldaron. Creo que de aquí en adelante debo seguir sumándole al equipo desde la defensa. Hoy, gracias a Dios, fue con gol también”, comentó el defensor.
Pestaña aseguró que suelen entrenar con el técnico Alfredo Arias las jugadas de pelota quieta ofensiva.
En cuanto a la mano del penalti, explicó que fue una cuestión fortuita.
“No lo quise hacer, pero fue desafortunado para para mí, para el equipo, para la hinchada. Gracias a Dios se se dio la oportunidad de de marcar y darle la victoria al equipo”, expresó Pestaña.
“Veníamos, como dijo el profe, de dos partidos de local sin sin sumar de a tres puntos. Creo que este triunfo es un empujón para todos y nos pone felices. El profe nos dijo: hay que empezar otra vez a enamorar a la hinchada, que vuelva nuevamente al estadio para ñapoyarnos. Gracias a Dios así fue y el equipo lo sintió. Eso fue lo que nos dio esa fuerza para que hiciéramos el gol”, agregó.


















