El Zaragoza ha emitido un comunicado en el que condena los incidentes al final del partido contra el Huesca en El Alcoraz y señala que “analizará los hechos acaecidos y tomará las medidas disciplinarias pertinentes” con su portero argentino Esteban Andrada.
“En los instantes finales del SD Huesca-Real Zaragoza disputado este domingo en El Alcoraz hemos protagonizado unas imágenes impropias de este deporte y que nunca deberían haberse producido. Estos hechos no representan los valores del Real Zaragoza ni del zaragocismo, que a lo largo de su historia se ha caracterizado por la nobleza, el valor y el respeto al rival”, indica el club zaragozano.
“Somos ejemplo y referentes para muchos aficionados, sobre todo niños y niñas, que en cada partido nos alientan y aspiran a convertirse algún día en uno de sus ídolos. Es por ello que estas lamentables imágenes no deberían haberse producido jamás”, agrega.
“Desde el club condenamos rotundamente lo sucedido en esa acción que ha manchado de manera inaceptable un partido de fútbol de especial trascendencia para nuestra región, algo que resulta inadmisible”, subraya el Zaragoza.
Respecto a Esteban Andrada, el club señala que “analizará los hechos acaecidos y tomará las medidas disciplinarias pertinentes”.
Con 1-0 en el marcador y en el minuto 98, Andrada fue expulsado por empujar a Pulido. Nada más ver la tarjeta roja el argentino perdió el control y busco al capitán del Huesca para propinarle un puñetazo en la cara.
El derbi aragonés ente el Huesca y el Zaragoza acabó en una batalla campal en el campo en un final caótico y que se saldó con varias tarjetas y tres expulsiones entre los dos equipos, enzarzados a raíz de una entrada con un puñetazo de Andrada a Pulido.
A partir de ese momento a se produjo una batalla con todos los jugadores y suplentes enzarzados y peleándose entre ellos.
La réplica de los jugadores del Huesca no se hizo esperar y el portero del Huesca Dani Jiménez también propinó otro puñetazo a un rival y por tanto también era expulsado al igual que a Tasende. Tuvieron que intervenir las fuerzas de seguridad.
“Pedir disculpas; no tiene excusas lo que ha pasado”, dijo David Navarro, entrenador del Real Zaragoza en la rueda de prensa posterior al parrido.
“Se va a hablar más del desenlace final que del partido. Quiero entender el sufrimiento de todos y no justifica y no hay por donde coger la acción y entiendo la tensión, pero estoy triste por lo que ha pasado; no hay explicación, ni justificación”, ha dicho José Luis Oltra, entrenador del Huesca.
























