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Otra derrota que reabre heridas, que genera dudas, que invita a la incertidumbre, que deja mal parado a un Junior ingenuo, que juega mal y que defiende pésimo.

Los rojiblancos cayeron ayer 2-1 ante el Deportivo Cali, gracias a los tantos de un exjuniorista: Andrés Steven ‘Tití’ Rodríguez.

El delantero antioqueño, que dejó recuerdos en Barranquilla por sus goles ‘in extremis’ que dieron puntos importantes, se despachó ayer con un doblete para sentenciar la suerte de un equipo rojiblanco que volvió a reincidir en esos errores que no lo dejan ser un equipo regular.

Los dirigidos por Alfredo Arias protagonizaron un primer tiempo para el olvido, lleno de errores infantiles y de poco fútbol.

Nuevamente Jermein Peña queda retratado por errores que costaron... y mucho. Primero se hizo amonestar temprano con una falta sin sentido, luego casi lo expulsan por andar forcejeando con un rival a la salida de un tiro de esquina —el árbitro lo amonestó y luego se echó para atrás al ver que el jugador ya estaba amonestado y la acción no ameritaba expulsión— y finalmente falló en el primer gol del ‘Tití’, al resbalarse tras el centro de Correa, dejándole servido el remate al delantero azucarero.

Pero no solo el samario hizo un partido para el olvido. Junior careció de creatividad adelante eso se debió al pésimo partido de jugadores como Jannenson Sarmiento, Cristian Barrios y Bryan Castrillón, erráticos en los primeros 45 minutos. A eso hay que sumarle también el pobre performance de Teófilo Gutiérrez, controlado con facilidad por la defensa verdiblanca.

Tan mal lo hizo Junior, que el técnico Alfredo Arias ‘pateó el tablero’, haciendo tres cambios en el entre tiempo, pudiendo hacer más, porque realmente lo de Junior estaba siendo muy pobre.

Ingresaron Daniel Rivera, Kevin Pérez y Guillermo Paiva y el Junior ganó un poco de protagonismo, incrementado mucho más con el ingreso de Muriel y Canchimbo, este último, el único que dejó una imagen medianamente decente ante el Cali.

Fue precisamente el extremo el que puso a trabajar al rival con sus constantes incursiones por la banda derecha, generando peligro una y otra vez, sin ser aprovechado al máximo por el resto de la ofensiva rojiblanca.

Canchimbo trató de juntarse con Kevin Pérez y con Jesús Rivas, siempre con la intención de hacer daño, buscando constantemente a Luis Fernando Muriel, que falló una clara que le puso el habilidoso extremo.

Junior insistía, pero lo hacía sin la claridad necesaria. Y cuando parecía acercarse al gol, llegó el segundo del Cali, nuevamente en los pies del ‘Tití’ Rodríguez. Error de Monzón en la salida. Dinenno recupera el balón, avanza unos metros y se la abre al exjuniorista, que sacó un remate fuera del área a un ángulo imposible para el arquero Silveira (2-0).

Fue un ‘baldado de agua fría’ para un Junior que parecía meterse en el juego, pero que volvía a ser castigado con dureza.

Igual el equipo de Alfredo Arias seguía insistiendo. Canchimbo tuvo el descuento, pero el arquero Alejandro Rodríguez le ahogó el grito de gol, tras un remate al primer palo que contuvo el cancerbero con una gran atajada.

Hasta que llegó el descuento desde los doce pasos. Le cometen penal a Canchimbo, que convierte con la calidad de siempre el atlanticense Luis Fernando Muriel (2-1), engañando por completo al arquero verdiblanco.

Junior tenía dos minutos más el descuento —que finalmente fue de seis— para buscar el empate, pero no lo encontró. El Cali cerró filas y contuvo el tenue ataque rojiblanco, que no tuvo ni siquiera una acción que pusiera en peligro el triunfo verdiblanco.

Dura derrota que deja al ‘Tiburón’ en la quinta posición con 25 puntos, pero con muchas dudas a cinco días de su debut en la Copa Libertadores ante Palmeiras de Brasil. Este Junior no genera confianza y no sabe lo que es la regularidad. La caída de ayer es una muestra más de ello.