Carlos Bacca cuenta las horas y hasta los minutos para volver a ponerse la rojiblanca del Junior. El delantero porteño, de 39 años, ya superó la lesión de Aquiles que lo sacó ocho meses de las canchas y espera el visto bueno del técnico Alfredo Arias para hacer su reaparición este semestre con el cuadro barranquillero. “Para mí es como si fuera la primera vez”, dijo en diálogo con el programa ‘en La Jugada de EL HERALDO’.
¿Cómo va su actualidad? Por lo que vemos, está que se juega…
Para mí es como si fuera la primera vez. Estoy con muchas ganas, con mucha ilusión, con muchos deseos de volver a ponerme la camiseta rojiblanca. Sabiendo lo que conlleva. Han sido meses, no digo que complicados, sino de enseñanzas, meses de aprendizaje, de poder vivir después de tantos años de carrera otro momento en mi vida y que gracias a Dios ha sido superado.
¿Cómo ha manejado toda la ansiedad desde que se lesionó hasta ahora que está listo para volver?
Yo siempre he mantenido tranquilidad. Siempre tengo ganas, porque siempre quiero aportar dentro del campo. A veces hablo con compañeros, con mi esposa, hasta con el cuerpo técnico. Yo creo que no manejo ansiedad. Yo manejo siempre ganas y deseos de poder estar dentro del campo, que para mí es donde siempre he estado, donde mejor me sé desenvolver. Y por eso siempre me preparo cada día con la ilusión de estar bien, para poderle aportar al equipo dentro del campo. No solo es que vuelva, sino volver bien. Y para eso vengo trabajando, no de ahora que ya estoy recuperado de lo que fue la lesión, porque ya la lesión no existe. Se hizo un gran trabajo, pero vengo preparándome de hace mucho tiempo, trabajando a tres, cuatro jornadas diarias. Había momentos sin poder ver a la familia, solo los saludaba, podía comer con ellos, me volvía a ir a otro entrenamiento, descansar, volví a salir al otro, pero con las ganas de poder estar lo antes posible, sabiendo y respetando los tiempos de la lesión acudiendo a lo que me decía el cuerpo médico y los preparadores físicos para poder estar en las mejores condiciones para jugar.
¿Es más duro perder un título o sufrir una lesión grave?
Es complicado. Pero no jugar, esa sensación de que es lo que tú sabes hacer, es el don que Dios te dio y no poder llevarlo a cabo eso te llena de un poco de frustración, es como no poder aportar, de impotencia, de no poder aportar el don, el talento que Dios me dio y que con el trabajo he podido cada día ir mejorándolo.
Usted casi nunca se lesionó de gravedad en su carrera, ¿Qué significó sufrir este problema fuerte a esta altura?
Yo creo que mi Dios sabe cómo hace sus cosas. En todo lo malo de la lesión, se puede decir ya con madurez, con un poco más de edad, ya finalizando lo que es la carrera, yo no me pongo ningún tiempo para retirarme, ni el día no quiero que llegue ese momento no lo pienso. Yo solo pienso en el hoy y no es fácil porque siempre he estado disponible para jugar en todos los equipos que he estado. Ahora ha sido duro estos ocho meses que llevo sin poder ponerme la camiseta y más en el club que amo, pero Dios sabe cómo hace sus cosas. Me pasó en mi club, en mi casa, con mi familia y gracias a Dios lo hemos podido superar, aunque muchos de pronto digan que es el momento de que se retire, es el momento de que acabe la carrera, es el momento de que ya no se va a recuperar y cuando estás con Dios y trabajas, la cosa se hace más fácil.
¿Cómo vivió este último título del equipo?
Es distinto, pero créanme que me sentí más campeón que cualquiera. Todavía es la hora y lo festejo, porque me tocó aportar desde otra faceta. Estuve en el día a día con los compañeros, con el cuerpo técnico que acababa de llegar. Podía tener la mente más fresca para poder aportar mi conocimiento, mi experiencia, porque no estaba dentro del campo. Por ahí compartía conceptos con el cuerpo técnico. Siempre desde que llegó el profe (Alfredo Arias) me ha brindado esa confianza y siempre ha hablado abiertamente conmigo. Había tenido en su momento la oportunidad de poder ir a trabajar con él a otros equipos, no se había dado y ahora que llega lo primero que me dice me quitas un título, puedo volver a entrenarte y te lesionas. No es fácil, pero siempre me ha brindado esa confianza de poder hablar con él abiertamente, decirme las cosas. El título lo viví diferente, no es fácil, prefiero estar dentro del campo que estar afuera, porque afuera no puedo aportar, no puedo sacar esa adrenalina y yo en esos momentos es cuando más me gusta, esos momentos son los que me gustan. Pero no podía aportar, prefiero estar ahí dentro que es donde me gusta estar, es donde me gustan esas etapas. A mi edad esos son los retos que me gustan los que cada vez más me motivan, los que me ilusionan cuando llegan a esas etapas finales, como ahora que hay esos mata-mata (playoffs) que me encantan, esas idas y vueltas, porque sabemos que son ellos o nosotros. No hay chance de como pasó en el 2023 que perdimos el primer partido y tenías opciones. Con ese mata-mata pierdes el primer partido 2-0 o 3-0 y ya no tienes opciones. Esa es la adrenalina que me da, por eso sigo trabajando cada día y ojalá que con la ayuda de Dios pueda esta vez aportar dentro del terreno de juego.
Uno siempre ha visto que el profe ha manifestado que quiere contar con usted. ¿Qué tan cercano está el regreso de Carlos Bacca?
Siempre lo ha manifestado, siempre ha querido contar conmigo, tener un delantero 9 de área, porque él siempre trabaja interior con los jugadores por dentro, mantiene la pelota, la abre a banda con jugadores rápidos y después tirando centros con buenos laterales como los que tenemos y que pasan esos balones por ahí, siempre lo venimos hablando. Y siempre me ha dicho y me ha ratificado que cuenta conmigo, siempre me dice que quiere contar conmigo pero que esté bien, que me ponga bien y es lo que he venido haciendo, vengo trabajando con esa mentalidad. Pero para saber si Bacca está bien o no, siempre lo he dicho, eso es dentro del terreno de juego. A veces, y yo lo digo, no soy el mismo en los entrenamientos que en los partidos. Yo en los partidos soy otro, en los entrenamientos me preparo bien, pero mi máxima exigencia es en los partidos. No me evalúo por el entrenamiento, hay que entrenarse bien para jugar bien, pero yo me entreno bien pero el máximo lo doy es en los partidos.
¿Cómo se ha sentido en los entrenamientos?
Cada día mejor, es la realidad. Hice el trabajo con el departamento médico, después pasé a los preparadores físicos que fueron 3 semanas con el profe ‘Nacho’ (Berriel) y el profe (César) Gaitán trabajando una o dos jornadas hasta tres en la semana. El plan terminó el día domingo 22 (de enero) y ya a disposición del profe para poder estar en convocatoria. Yo siempre quiero jugar, siempre quiero estar, pero la decisión la toma el profe, él es el que está viendo los entrenamientos, él verá como estoy y él sabe lo que le puedo aportar al equipo y en qué momento, yo solo tengo que prepararme para cuando vuelva poder aportar lo mejor de mí al club de mis amores. Si el profe decide que en Montería puedo estar en el banco así se aportando de porrista, de algo estaremos, si son 20 minutos 20, si son 90 tiramos con el corazón, eso no es el problema. Soy más de partido que de entrenamiento.
¿Cómo se imagina su regreso?
Espero regresar para aportarle al equipo. Ojalá y sea con una victoria que es por lo que trabajamos a diario. Ojalá sea con una asistencia o con gol, porque los delanteros vivimos de goles. Yo me preparo todos los días para marcar goles, para estar ahí en el área esperando. Sé que voy a tocar el balón muy poco, pero cuando la toque, que sea para marcar. Siempre tengo que estar ahí como el pescador que siempre he sido, puedo venir a jugar, a pivotear, pero lo que más quiero es estar dentro del área y hay balones que me llegarán, yo sé que voy a tener la posibilidad de marcar, porque gracias a Dios lo he hecho toda la vida y por lo cual trabajo.
¿Se suma este título que pasó también a su palmarés?
Me tocó a mí desde otro lado, sin tener la mente cansada por jugar, sin cansancio, ver cosas que de pronto los compañeros no ven y por ahí pudiendo aportar desde otra faceta. A veces ven los 22 que están ahí, pero es un trabajo de muchos, de los directivos, armar el equipo, del cuerpo técnico, cómo llevar al grupo, de los compañeros dentro del campo y también de las personas invisibles. Hasta la persona que hace la comida, la que nos da los desayunos para poder entrenar bien, de la persona que hace la limpieza, desde el que nos prepara la cancha para que esté en las mejores condiciones para nosotros prepararnos. El título a veces nada más lo vemos los 11 que salen al campo o los que levantan la copa. Pero hay muchas personas que suman el título. Puede ser desde otra faceta y a mí me tocó desde esa, pero prefiero la otra dentro del campo.
¿Qué sigue motivando a Carlos Bacca?
Que amo el fútbol y que cuando muchos decían la lesión, que ya está viejo que ya no puede, que esto, que lo otro eso es lo que me da fuerza. A mí cuando a mí me dicen que no se puede es cuando yo más saco lo mejor de mí. Y porque mis hijos están creciendo y quiero ser un ejemplo para ellos, sobre todo para mis niñas, pero en especial a mi hijo que también está haciendo los caminos, está haciendo la carrera de futbolista porque le gusta, porque le apasiona, está dando pasos dentro del campo, aunque de pronto muchos dicen, no, es que es hijo de Bacca y por eso juega. El campo después a todo el mundo lo desnuda. Por eso yo siempre digo que no es fácil jugar en Barranquilla, porque hay que madrugar todos los días, el calor la gente es un partido malo, ya no sirve, ganas y parece que fueras el mejor exactamente, son muchas cosas. Jugar en el Junior no es fácil, a veces dicen lo de mi hijo y en el campo, por eso él trabaja cada día para dar lo mejor. A mí me llena de motivación ser un ejemplo, no solo dentro del campo sino fuera ser inspiración para muchos. Volver de una lesión y volver bien, recuperarme con 39 años de una lesión de tendón de Aquiles no es fácil, pero con dedicación, con esfuerzo, con sacrificio, con entendimiento de mi esposa y mis hijos, el poco tiempo que pasé con ellos, cuando solo me veían llegar casi salir a las seis de la mañana, volver a la una de la tarde, comer con ellos, rápido te tienes que volver a ir y mi hija me decía, papi, otra vez te vas. Tres, cuatro jornadas y ya no cuento las que hago en casa. Los medios que tengo para recuperarme, gracias a Dios he sido un profesional de hace muchos años y tengo mis aparatos como mi cámara hiperbárica para poder recuperarme mejor. Eso me ha ayudado a hacer cada día mejor y son medios que por ahí se utilizan y yo gracias a Dios en mi casa los tengo.
Ahora que estamos hablando de su regreso y que obviamente se va a dar pronto. ¿Cómo ve la competencia en la delantera del equipo?
El profe debe estar nervioso con esta entrevista (risas). Ahorita me llama, me dice ¿Qué estás haciendo, Carlos (risas)? La veo bien, porque es una competencia sana. Con Muriel hay una bonita relación, es como un hermano. Hemos estado muchos años juntos en la Selección y cuando hemos tenido vacaciones también hemos compartido juntos. También con Teo y con Paiva. Por eso digo que es una competencia sana. El problema va a ser del profesor (Alfredo Arias), pero es un problema bonito. Puede poner a dos y después hace dos cambios. Pero también es un problema para el equipo rival, porque saben que al frente hay cuatro delanteros competentes. A nosotros nos toca ponernos bien y a disposición del cuerpo técnico para poder dar lo mejor y aportarle al Junior. Porque si nosotros estamos bien, el que va a ser el beneficiado es el club. Vienen muchos partidos vienen muchos viajes. Hay partidos de Libertadores que serán lejos, estamos en el ‘Bombo 3’, te tocará un brasilero, un argentino, llegas y a los dos días tienes que volver a jugar. Hay partidos de Libertadores que se van a cruzar con los mata-mata de las semifinales, con el favor de Dios que clasifiquemos. Entonces tenemos que estar bien todos. Hay partidos importantes. Si te das cuenta, a veces en el fútbol empiezan unos y en la foto salen otros. Tenemos el ejemplo pasado de Lucas Monzón, que le sacaron al pobre de todo, que no servía, que para qué, que está robando. Y después Monzón salió en la foto de figura. Entonces el fútbol es así. Por eso yo siempre he dicho que no eres ni tan malo como tu último partido, ni te creas tan bueno como tu último partido. Eso es lo que te catalogan como lo que tú hagas en el último partido. Entonces siempre los pies sobre la tierra, confiar en Dios y trabajar. Yo siempre tengo un dicho que digo, fe y trabajo. No hay otra cosa más que eso, porque la gente va a estar contigo el día que estás bien. Yo ahorita que estuve la lesión, nadie me pedía nada, nadie sabía dónde yo estaba, muy poca gente estaba contigo. Entonces uno tiene que saber con quién está Yo después que esté con Dios y después mi familia, ya para mí eso es suficiente. Son los vacíos que uno llena solo.
¿Quién va a patear los penales cuando estén usted y Muriel en cancha?
Nooo, ‘el Gordo’ (Muriel) los está metiendo. No vamos a venir así de buenas a primeras a quitárselos. Ayyy, ¿vamos a complicarnos? (risas). No, no, Muriel los está pateando bien, los está metiendo. Si está en campo y los quiere patear, bienvenido. Si no está, yo tomo la responsabilidad, gracias a Dios no tengo inconveniente de patearlos. Eso sí, que si yo tengo ganas, voy a buscar de quitárselo (risas). Vamos a ver qué dice el profe, porque tú sabes cómo se pone con eso, y uno lo entiende, porque él designa. Yo siempre respeto eso. Uno como delantero tiene que tomar la responsabilidad de patear los penaltis. A veces vas a acertar, a veces erras por virtud del arquero, a veces no estás en tu día, pero siempre hay que tomar la responsabilidad. Yo siempre trato de tomar la responsabilidad en lo que me toca a mí. No te voy a decir que soy el que más va a correr o el que más va a defender, mi responsabilidad es marcar goles y en eso voy a tratar de hacerlo lo mejor posible.
Tremendo estilo el de Muriel para patear los penales, no deja de mirar al arquero en ningún momento y a lo último decide el lado en el que va a poner la pelota…
Muriel desde el penal que erró en la Copa América (2015, ante Argentina), que le pegó mal, desde ahí empezó a mejorar. Yo creo que no ha errado uno en lo en los últimos 20 penales que ha pateado, los patea muy bien, tiene esa virtud y ojalá siga así. A veces la gente dice, ‘no, es que son solo goles de penales’, pero hay que meterlos. Junior hoy no tiene un título internacional por un penal, entonces los penales también son importantes.
¿Cómo ha visto este inicio de Junior en la Liga I-2026?
Todo el mundo dice que Junior está mal, y yo no lo veo mal. El equipo está ganando de local y ha jugado bien de visitante. Por ahí, de pronto, nos ha faltado ser más contundentes. Hay que sumarle que el equipo fue campeón, volvió y a los 10 días jugó una final sin estar en las mejores condiciones. El grupo va encontrando su mejor versión cada vez que van avanzando los partidos. Al equipo yo lo veo bien, lo veo fuerte, con un técnico (Alfredo Arias) que no deja que nadie se relaje ni por un minuto, que quiere ser bicampeón. Estamos trabajando para eso.
En este comienzo de Liga I-2026 una vez más se ve el tema de los veteranos. Dayro viene de hacer dos goles con el Once Caldas, Teo también empezó haciendo goles, Rodallega ni se diga y también está ahí Falcao, que regresó. ¿Por qué cree que en Colombia siguen marcando diferencia los veteranos?
Yo digo mejor los de experiencia, porque veteranos suena viejo (risas). Es que yo creo que en el fútbol no hay edad. Tú tienes que tener profesionalismo tanto dentro como fuera del campo. Nosotros ahora con esta edad que tenemos de pronto ya no somos los más rápidos, no somos los más potentes, pero sí somos de pronto los más inteligentes, sabemos manejar la situación, sabemos ubicarnos mejor, ya pensamos más rápido, pensamos antes de que nos llegue la pelota, estamos bien ubicados. A medida que va pasando la edad el jugador va cuidando los detalles, el dormir bien, el alimentarse mejor. Cuando tú estás joven, como tienes toda la energía del mundo, por ahí no le presta tanta atención a ese tipo de cosas.
¿Se ha imaginado en algún momento jugar junto a su hijo (Carlos Daniel Bacca), así tipo Lebron James?
Uyyy… Por lo menos está más cerca de llegar, porque este semestre está entrenando con el Barranquilla FC, aunque su categoría es la sub-17 o la sub-20, pero tiene la confianza del profe Dayron Pérez (técnico del primer equipo del Barranquilla FC), que le está dando la confianza, le ha gustado mucho ha gustado y lo mantiene ahí. Un día fue convocado (a un partido del primer equipo), pero fue a la tribuna, y cuando no va, entrena con la sub-20 o la sub-17. Yo aún no me he puesto fecha de retiro. Después de la lesión sí reconozco que se me pasaron muchas cosas por la cabeza, pero mi intención es, con la ayuda de Dios, estar bien y retirarme dentro del campo, donde yo siempre he querido estar. Entonces, si se da la oportunidad de jugar con mi hijo, bienvenido sea, pero hoy yo estoy pensando en el presente, en cuidarme bien, en descansar bien y en estar a disposición para el próximo partido.
Se habla mucho de la ausencia de Didier Moreno, pero pocos traen a colación a un jugador como Javier Báez, que tengo la impresión era como el ecualizador, el regulador de voltaje en esa zona posterior de Junior…
Tú sabes que aquí en Junior cuando se pierde un partido hacen falta todos los que no están (risas). Didier fue sido un jugador, un compañero que siempre lo entregó todo por esta camiseta. Recuerdo que en un tiempo no lo querían, querían echarlo, querían matarlo y él siempre trabajaba y terminaba haciendo goles importantes. En este último título se ganó la renovación, se ganó el escoger si se quedaba o se iba y tomó la decisión de irse. Es un gran profesional que le aportó lo mejor al club, pero vio las dos caras de la moneda, no lo querían y después sí lo querían. Ahora lo extrañan. Esa es la realidad de este club, por eso cambia de un día para otro. Y Javi (Báez) es otro jugador que le aportó todo al equipo desde el primer día, fue un profesional, creo que se perdió muy pocos partidos. Además, un gran compañero, siempre alentando, siempre trabajando para que el compañero fuera mejor, siempre se preparaba bien para motivar al compañero que no se relajara dentro del campo. Aportó muchísimo. Recuerdo que tuvo una lesión muy importante en la que se jugó su carrera, y de pronto eso muchos no lo saben. Cuando sufrió esa lesión en los cuadrangulares, si volvía a jugar, podía tener una lesión muy grave a su edad y él dijo, ‘no me importa, quiero aportarle a Junior en las finales’, y así lo hizo. Ojalá vengan muchos Báez a este equipo. Él sabe que esta es su casa, uno acá lo quiere y lo extraña hasta para los asados (risas), porque era el que los preparaba, el hombre se ponía a la 10. Y dentro del campo, un jugador que siempre rendía.
¿Cómo ve la actualidad de Luis Díaz, el jugador más importante del país en la actualidad y que salió precisamente de la cantera rojiblanca?
Luchito no nos deja de sorprender en todo lo que hace en el Bayern. En el Liverpool también lo hizo muy bien, pero hubo un momento en el que no se le valoraba. Ese cambio al Bayern a él le dio mucha motivación, porque allá sí le han dado toda la confianza que se merece, tanto el cuerpo técnico como sus compañeros. Lucho te puede ganar un partido él solo, es la realidad. Te desequilibra, te hace gol, te marca, te lucha, te pelea. Nosotros, lastimosamente, no lo pudimos tener para el Mundial de Rusia, porque el profe Pékerman lo tenía en los planes. Pero antes del partido amistoso contra Francia se lesionó y ahí no pudo estar. De pronto muchos no se acuerdan o no saben esta anécdota, pero Lucho estuvo muy cerca de ir a ese Mundial. Esa era la última convocatoria antes de la definitiva, entonces a Lucho no le dieron los tiempos para que el profe lo pudiera ver con el grupo. El primero que convoca a Lucho es el profe Pékerman. Estuvimos con él ahí en concentración, ya lo conocíamos. Recuerdo que cuando veníamos a hacer fútbol acá contra el Barranquilla FC, al profe le gustaba pararlos como si fuera el rival, llámese Perú o Bolivia. Y a Lucho le decía has esto, has lo otro. Y Lucho nos volvía nada, dañaba todo el plan del profe y le tocaba darle la camiseta de la Selección para que jugara del lado de nosotros. El profe Néstor Lorenzo lo conoce desde esa época, porque era la mano derecha de Pékerman. Ahora Lucho nos demuestra cada fin de semana que es el mejor jugador nuestro. Yo lo que siempre he dicho es que sí, es costeño, es del Junior, pero disfrutémoslo, apoyémoslo, porque también es colombiano, es nuestro, arropémoslo, porque queremos ver al mejor Lucho en el Mundial.
¿Qué le dice Carlos Bacca a ese hincha de Junior que ansía su regreso con la rojiblanca?
Yo siempre he sido un profesional, así que esperen lo mejor de mí. Trataré de aportare dentro del terreno de juego con mi experiencia, con mi liderazgo, con las ganas y la ilusión que tengo. Que estoy que me juego. Quiero seguir dándole alegrías al juniorismo, yo sé que hay algo todavía ahí para darle a este club y estoy trabajando duro por esa alegría. ¿La duodécima? Amén. Es por lo que trabajamos. Este club siempre tiene que pelear por títulos. Yo creo que sí se puede luchar por el bicampeonato y estamos trabajando para eso. Sabemos que no es fácil, todos los equipos le quieren ganar Juniors y más cuando es campeón, pero nosotros tenemos un buen grupo, tenemos un buen cuerpo técnico, tenemos un profe (Alfredo Arias) muy exigente, que no deja que nadie se relaje. No hay que tener miedo a decir que estamos trabajando por el bicampeonato.






















