La influencia argentina es total. El legado de Emiliano ‘Dibu’ Martínez está bien salvaguardado, por lo menos a 7.711 kilómetros de distancia de su lugar de nacimiento. En Montería hay un pequeño guardameta colombiano llamado Jesús Arbeláez que lo imita e intenta traer lo mejor de su repertorio a la Caribe Champions.
Muchos muchachos han desbloqueado un nuevo ídolo. El actual portero del Aston Villa inglés asombró a gran parte de la afición futbolera mundial y, gracias a su gran desempeño para coronarse como campeón del mundo, su nombre ya empieza a servir de inspiración para miles de arqueros que quieren ser como él.
Así es el caso del pequeño Jesús Arbeláez. 10 años, estatura promedio para su edad. Hay un corte de cabello que sobresale a la distancia y es el suyo. En su cabeza lleva pintados los colores de Argentina —tal cual como su referente—, la más reciente campeona del Mundo. Emula a la perfección cada uno de los movimientos del ‘Dibu’.
Su rostro toca verlo con detenimiento, pues dentro del campo hay un doble suyo literalmente. Jorge Arbeláez, también de 10 años, es su hermano gemelo. Mientras el uno guía al equipo y evita los goles desde el arco, el otro se destaca manejando los hilos a la ofensiva. No deja de correr. Ambos tienen un talento especial.
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La llegada al fútbol —tanto la de Jorge como la de Jesús— se dio de forma peculiar. Es casi que el guión de una película. Primeramente, el mediocampista no conocía, ni estaba interesado en practicar algún deporte hasta que, a sus tres años de edad, se le fueron abriendo los ojos.
Un par de amigos del joven monteriano le hicieron una pregunta sencilla, ¿Conoces a Lionel Messi? A lo que el chico respondió negativamente. El que ahora se desempeña en la mitad del campo quedó anonado de la capacidad y talento del astro argentino. Por lo cual, su entrada al fútbol fue instantánea.
Con él, llegó su hermano que antes de preferir hacer goles o correr por la banda, se sentía algo cómodo siendo defensa central. Pasado el tiempo y al no estar del todo convencido en esa posición, tomó la decisión de mudarse al arco donde cumplió el sueño de su abuelo que anhelaba ver a algunos de los dos atajando los disparos.
Así van ambos destacando en sus funciones dentro de la Caribe Champions. Su equipo alcanzó una dura victoria por un marcador de 2-0 ante la tradicional Escuela Barranquillera y desató la locura entre los varios aficionados de su club de fútbol, Área Chica de Montería.
En la tribuna estaban sus padres, sus primos y hasta su perro. El plan familiar fue venirse desde la capital del departamento de Córdoba para verlos destacarse en el conocido torneo juvenil de fútbol.
'Son dos emociones al tiempo las que siento como padre en cada partido. Tengo al que los hace y al que no los deja hacer en la misma casa. Ellos son mejores amigos, se la pasan juntos a toda hora. Su único juguete es un balón. Van a la cancha hasta los días que no tienen entrenamiento. Les gustó este deporte desde muy pequeñitos', destacó su padre, que también se llama Jorge Arbeláez, como uno de los muchachos.
Por su parte, el pequeño Juan no siente presión por intentar parecerse al ‘Dibu’. Muestra su talento en el arco y evidencia una gran confianza: 'Habíamos perdido los dos juegos iniciales, por lo que es muy satisfactorio que nos hayamos llevado la victoria ante un rival muy fuerte como el que tuvimos. Fue muy difícil mantener el arco en cero. Hablando de Emiliano Martínez, lo vengo apoyando desde el Mundial y me hice el corte para replicar acá lo que él hizo en Qatar. Es mi arquero favorito. Grosero y todo, pero eso no le quita lo futbolístico', afirma.
El guardameta se llevó todos los aplausos al terminar el encuentro. Cuando el juez del compromiso decretó el final, salió corriendo y se tiró de rodillas en la mitad de la cancha. Luego, empezó a tirarle agua a todos sus compañeros para celebrar la victoria con uno que otro baile. Es el verdadero ‘Dibu Martínez’ monteriano.



























