Compartir:
95427-90493-84823-Chelo%20De%20Castro%20C..jpg

La renuncia personal del torpedero de Caimanes, Donovan Solano, a continuar jugando en lo que falta de este torneo de béisbol profesional, produjo conmoción deportiva en la cauda de aficionados como tiene el equipo barranquillero, toda vez que el equipo saurio perdía un jugador tan valioso como este prospecto de los Peces de la Florida. Sobre todo, no es nada fácil que en pleno desarrollo del torneo colombiano, se pueda conseguir, no digamos un 'short stop' con la clase de guante y la clase de garrote que Solano se manda a la ofensiva, sino un substituto cualquiera, tirando la atarraya por todo el Caribe.

Además, no era la única versión que había comenzando a circular en los medios beisboleros de Barranquilla. Había otra y esta sí que requería una intervención rápida y enérgica hasta más no poder, para extirpar esa amenaza, apenas asomara la cabeza cual una culebra mapaná, por lo venenosa que es. Por eso cuando este vil oficio también llegó a mostrarse en los juegos del béisbol Triple A, e inclusive cuando se intentó aplicar esa negación del deporte mismo en las Grandes Ligas, allá sí que de una vez se tomaron medidas para extirparla.

Ajá, pero ¿de qué se trata, plumífero que te gusta andar por las ramas?- deben estarse diciendo más de un impaciente lector y aficionado beisbolero. Pues sí, hay que decirlo ya: A Donovan Solano un par de 'pitcher' del club Tigres de Cartagena se la tienen velada y varias veces ha sido golpeado intencionalmente por esos dos cultores del béisbol sucio y maloliente. Y el muchacho, reflexionando íntima y serenamente– según se nos cuenta– tomó la decisión de irse del béisbol colombiano, donde ninguna medida de protección, como se hace en otras partes, se ha tomado por los dirigentes del béisbol profesional.

Por supuesto que este caso del torpedero Donovan Solano no se puede tomar, ni a la ligera y mucho menos bajo la mira de una quiebra del coraje personal de quien ha estado siendo perjudicado por la actitud canallesca de ese par de lanzadores, cuyos nombre no tenemos y por lo mismo que no podemos darle. En el béisbol organizado se dieron casos años atrás, cuando bateadores que han estado a punto de ser golpeados peligrosamente, la reacción de ellos ha sido hacerle 'swing' al bate, pero para dirigirlo como un proyectil rastrero en dirección al montículo, para golpearles y de qué manera las piernas de esos lanzadores. Igualmente se nos dijo que Donovan consultó el caso con los altos dirigentes de Marling y de inmediato se les aconsejó que hiciera mutis por el foro.

Ahí queda eso, como dice con frecuencia el gran periodista venezolano Omar Lares, dicho para terminar este ruin y desagradable caso…

Por Chelo de Castro C.