Hace exactamente 12 años que escribí por primera vez del cambio climático (Burbuja de la cultura-septiembre de 2014)
Decía que se presentarían alzas en la temperatura de 35 a 40° celsius en la calle y seguirían subiendo.
El cambio climático es la mayor amenaza ambiental que enfrenta la humanidad. Las variaciones climáticas han existido desde que existe el Planeta Tierra, pero hoy existe un cambio climático global, sin antecedentes y provocado por el hombre al descuidar los cuerpos de agua, cercanos y lejanos. ocasionando sequÍa e incendios forestales. La deforestación del entorno (manos desconocidas están podando los bosques de mangos y árboles de mango aislados, en el Boulevard 58,) contribuye al aumento de la temperatura, por la emisión de gases tóxicos que recibimos de los países industriales. Esta es la verdad, verdadera, como dicen mis sobrinas, podar, machetear los árboles de mango de su follaje, es privarlos de su poder botánico y milagroso, de aspirar los tóxicos de las emisiones (de motos, autos camiones etc.) y filtrarlos como oxígeno puro a nosotros que caminamos por las aceras.
Hay una cuestión que definirá los entornos de este siglo, de una manera más dramática que cualquier otra, es la amenaza urgente y creciente del cambio climático. Hemos avanzado en nuestra compresión científica que afirma que esta amenaza se ha empezado a instalar en el presente con el impacto de los fenómenos meteorológicos extremos, que muestran con precisión lo que el cambio podría significar para el futuro, ninguna nación es inmune. América del Norte ha sido la más calurosa. Algunas ciudades se inundan con la marea alta. Los incendios forestales se extienden durante todo el año y en el centro, las granjas están resecas por la sequía y de repente la primavera trajó las lluvias más fuertes de la historia, Así pues, el clima está cambiando más rápido que nuestros esfuerzos en abordarlo.
Queremos repetir nuestro llamado a las autoridades de la ciudad, Barranquilla y el departamento del Atlántico, que ya conocen el efecto devastador del cambio climático que no descuiden las medidas preventivas en los pueblos que anuncian inundaciones (Magangué). Hasta las torres de las iglesias, a pesar de las temperaturas altas y ardientes. Es hora de establecer una responsabilidad de los países industriales hacia los países del Sur- Global que son los menos capacitados para defenderse de las olas de calor o de las inundaciones del Río Magdalena. Hacer valer los derechos humanos de los pueblos pobres y vulnerables que reciben las emisiones venenosas muchas veces de efectos irreversibles, en mujereres niños y ancianos. La Corte interamericana ha recibido consultas sobre las obligaciones de los países industriales frente a los derechos humanos de los países pobres frente al cambio climático. Este sería un punto más justo frente al desafío poderoso del Cambio climático contra la humanidad.
Por otro lado. celebramos el éxito de los directores del Manual de Silvicultura Urbana, que anuncian la siembra y floreciendo, de las nueve especies nativas de la ciudad, que constituyen un verdadero control térmico, frente al alza de las temperaturas (40°), que como dije hace 12 años llegaron con fuerza. y seguirán subiendo con intensidad conocida. Es el cambio climático que está aquí para quedarse.








