El presidente de la COP30, el brasileño André Corrêa do Lago, reconoció durante su intervención en la sesión plenaria de clausura que algunos países “tenían mayores ambiciones” y se comprometió a abordar sus preocupaciones a lo largo del próximo año.
En su discurso, el mandatario aseguró que la actitud de su homólogo estadounidense es uno de los “fetiches” que separa al mundo “del objetivo simple de la vida” y denunció que el mundo está “ante un fracaso” por el aumento de la temperatura del planeta, lo que atribuyó al “lobby” petrolero".
En Colombia, sectores clave como la agricultura, la infraestructura, la salud y la energía ya experimentan de manera directa los efectos del cambio climático. Sequías prolongadas, inundaciones y olas de calor no solo afectan los cultivos y ponen en riesgo la seguridad alimentaria, también deterioran carreteras, presionan los sistemas de salud y reducen la productividad energética.
No se trata de salvar al planeta. Se trata de no destruir la base que hace posible el valor, el empleo, la inversión. Si tu empresa necesita clima estable, agua limpia y estaciones predecibles, tu rentabilidad depende de algo que estás degradando tú mismo. Eso es riesgo endógeno. Y seguir ignorándolo no es solo irresponsable. Es una mala decisión de negocio.
En el panel ‘Gobiernos resilientes basados en la naturaleza’, líderes de distintas ciudades hicieron énfasis en las soluciones ecológicas que han utilizado en las comunidades para potenciar su desarrollo.