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El este de Estados Unidos atraviesa un episodio climático atípico que ha llevado las temperaturas a niveles más propios del verano que de la primavera. Cerca de 30 millones de personas están bajo condiciones de calor intenso mientras más de 150 récords históricos de temperatura máxima podrían ser superados en cuestión de días.

El fenómeno alcanzó su punto más crítico a mitad de semana, cuando varias ciudades clave superaron los 32 °C. En lugares como Nueva York, Filadelfia, Washington D.C., Atlanta y Nashville, los registros se ubicaron hasta 17 °C por encima de los valores normales para abril, una diferencia que refleja la magnitud del evento.

Más de 30 millones de personas enfrentan temperaturas inusuales en EE. UU.

El impacto de la ola de calor se concentra en el corredor de la I-95, una de las zonas más densamente pobladas del país. Desde el sureste hasta el noreste, millones de residentes han experimentado temperaturas elevadas de forma sostenida, tanto en áreas urbanas como rurales.

Las alertas emitidas por las autoridades meteorológicas cubren amplias regiones, con especial énfasis en grandes ciudades donde el calor se intensifica por la infraestructura urbana. Este escenario ha obligado a reforzar medidas de prevención ante el riesgo de afectaciones a la salud.

Una cresta de alta presión explica el aumento extremo de las temperaturas en Estados Unidos

Detrás de este episodio se encuentra una cresta de alta presión que se ha mantenido estacionaria sobre la región. Este sistema actúa como un bloqueo atmosférico que impide la entrada de aire frío y dificulta la disipación del calor acumulado.

A este patrón se suma el ingreso de aire cálido desde el sur y el medio oeste, lo que ha potenciado el aumento de las temperaturas. La combinación de ambos factores no solo eleva los valores diurnos, sino que también evita un enfriamiento significativo durante la noche, prolongando el impacto del calor.

Estados Unidos acumula miles de récords de temperatura en 2026

El actual episodio no ocurre de forma aislada. Desde marzo, el país ha registrado más de 4.000 récords de temperatura, en un contexto de anomalías térmicas persistentes. Ese mes fue el más cálido del que se tenga registro en los 48 estados contiguos, y siete estados marcaron máximos históricos.

En los primeros días de esta ola de calor, al menos 31 récords diarios ya han sido superados, una cifra que podría aumentar conforme se mantengan las condiciones actuales.

El Servicio Meteorológico Nacional advirtió que “la cresta de alta presión persistente sobre el Atlántico Medio y Nueva Inglaterra está generando temperaturas excepcionalmente altas”, lo que confirma la intensidad del fenómeno.

Autoridades activan centros de enfriamiento y declaran emergencia en Nueva York

Frente al aumento del riesgo para la población, varias ciudades han puesto en marcha protocolos de emergencia. En Nueva York y Filadelfia se habilitaron centros de enfriamiento para atender a personas vulnerables y se emitieron recomendaciones para limitar la exposición al sol.

La gobernadora Kathy Hochul declaró el estado de emergencia en 32 condados, incluidos los cinco distritos de la ciudad de Nueva York, con el objetivo de facilitar la movilización de recursos y coordinar la respuesta institucional.

Desde el Servicio Meteorológico Nacional también se insistió en los riesgos asociados a este tipo de eventos. Su portavoz, Alex Lamers, señaló: “Las temperaturas actuales son inusuales para abril y pueden tener consecuencias para la salud si no se toman precauciones”.

Aumenta la presión sobre el sistema de salud y el consumo de energía en EE. UU. por ola de calor

El calor extremo ha tenido efectos directos sobre la salud pública, especialmente entre adultos mayores, niños y personas con enfermedades crónicas. Las autoridades han reforzado las recomendaciones de hidratación y han instado a reducir las actividades al aire libre durante las horas de mayor temperatura.

En paralelo, el consumo de energía ha aumentado debido al uso intensivo de sistemas de refrigeración. Aunque no se han reportado fallas generalizadas en el suministro, el sistema eléctrico permanece bajo vigilancia ante posibles picos de demanda.

Un frente frío marcará el final de la ola de calor en los próximos días en EE. UU.

El alivio está en camino. Los pronósticos indican que un frente frío avanzará desde el medio oeste hacia el noreste durante el fin de semana, lo que provocará una caída significativa de las temperaturas.

En algunas zonas, el descenso podría superar los 16 °C, permitiendo un retorno a condiciones más acordes con la temporada primaveral. Sin embargo, las autoridades advierten que este tipo de eventos podría repetirse en los próximos meses, en un contexto climático marcado por extremos cada vez más frecuentes.