Sin duda alguna la salud sigue siendo el tema más importante para la ciudadanía colombiana, eso es lo que revela la Encuesta de Percepción Ciudadana (EPC) Comparada 2025 de la Red de Ciudades Cómo Vamos.
El sondeo concluyó que apenas el 50 % de quienes usaron servicios de salud en el último año quedaron satisfechos con la atención recibida. Las brechas son pronunciadas: los hogares de estratos altos acceden con mayor frecuencia a servicios privados o complementarios que mejoran su experiencia, mientras los de estratos bajos enfrentan las mayores dificultades.
“Por grupos etarios, a medida que aumenta la edad crece el uso de los servicios de salud, pero disminuye la satisfacción, algo que puede asociarse a la mayor demanda de atención especializada entre las personas mayores”, explica la Red.
Por su parte, los mayores niveles de satisfacción con los servicios de salud se concentran en el oriente del país: Valledupar y el área metropolitana de Bucaramanga (Bucaramanga, Floridablanca, Girón y Piedecuesta) encabezan el ranking nacional, junto con Barranquilla y Santa Marta, en la región Caribe. En contraste, Armenia, Ibagué y Bogotá registran los niveles más bajos de satisfacción.
Medellín y Manizales —ciudades que reportan altos niveles de optimismo y satisfacción general con la vida— presentan proporciones de buena salud mental inferiores al promedio nacional. “Este contraste evidencia que el bienestar emocional no siempre coincide con la percepción positiva sobre la calidad de vida y que responde a dinámicas y factores distintos”.
El hallazgo, dicen, plantea un desafío para las administraciones locales: priorizar la salud mental como un componente central de la salud pública y del bienestar urbano, especialmente en aquellas ciudades donde la brecha entre bienestar subjetivo y malestar psíquico resulta más evidente.
Lo que sigue alarmando y que pone en evidencia la crisis por la que atraviesa el sistema sanitario es que solo uno de cada dos colombianos está satisfecho con los servicios de salud que recibió.


