Tras nueve años del atroz crimen de Yuliana Samboní, la niña de 7 años que fue secuestrada, abusada sexualmente, torturada y asesinada en Bogotá por Rafael Uribe Noguera el 4 de diciembre de 2016, la familia de la niña sigue teniendo preguntas sobre el caso.
Juvencio Samboní, padre de Yuliana, habló recientemente sobre la muerte de su hija a manos de Uribe Noguera, miembro de una familia acomodada de la capital del país. Lo hizo en el pódcast ‘Más allá del Silencio’, conducido por el periodista Rafael Poveda.
El hombre relató que el feminicida llegó a la casa familiar de los Samboní, en el barrio Bosque Calderón, pidiendo ayuda para encontrar una dirección. La pequeña Yuliana bajó junto a su primo, también de 7 años, desde el segundo piso y salieron de la casa para indicarle la información al hombre.
Rafael Uribe Noguera aprovechó el momento para meter a la fuerza a la niña en su carro, mientras que al niño lo empujó y dejó en el suelo.
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Vecinos del barrio se percataron del hecho y alertaron a la Policía, que emprendió un operativo de búsqueda que no impidió el asesinato de la menor, sino que terminó en el hallazgo del cuerpo sin vida en el apartamento 603 del edificio Equus 66, ubicado en la localidad de Chapinero en Bogotá.
¿Rafael Uribe Noguera actuó solo?
El padre de Yuliana dijo en el pódcast que aún le queda la duda de si Rafael Uribe Noguera actuó solo o hubo otros implicados que no están pagando ante la justicia.
“Me he quedado con una duda, que siempre se me pasa por la cabeza, si él fue solo o si alguien más le ayudó. No sé cómo hizo para él ir manejando y que fuera sosteniéndola a ella con la fuerza que tenía”, señaló Juvencio Samboní.
“Eso se me ha quedado como padre, esa pregunta no sé, el único que la sabrá es Dios, porque ¿qué pasó ahí?”, agregó.
También indicó que su familia no ha recibido indemnización por parte del victimario: “Nosotros no pusimos la demanda ni nada. (...) Si él pagaba una multa, era al Estado, no a nosotros”, explicó.
Conmovido, mencionó que Yuliana, de seguir viva, “estaría graduándose del colegio; ella quería ser enfermera y le gustaba el modelaje”.
“Es algo muy duro vivir esto como padre, para mi esposa Nelly también. ¿Qué sería la vida de ella si estuviera viva?”, sostuvo.
Por los escalofriantes hechos Rafael Uribe Noguera fue imputado por feminicidio agravado, acceso carnal violento, tortura y secuestro agravado, y fue enviado al pabellón de máxima seguridad de la penitenciaría de Valledupar conocida como ‘La tramacúa’, en la que cumple una condena de 58 años.


