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Continúan revelándose nuevos detalles sobre la celebración no autorizada que tuvo lugar en la cárcel de Itagüí, Antioquia, y que involucró a internos del pabellón de alta seguridad. Esta vez, la atención se centra en la presunta circulación de dinero dentro del penal y en las condiciones que habrían permitido que el evento se desarrollara sin control ni registro visual.

De acuerdo con información entregada por la concejala de Medellín Claudia Carrasquilla, una suma cercana a los $500 millones habría sido utilizada para financiar distintos aspectos de la celebración, entre ellos la contratación de artistas, así como la compra de alimentos y bebidas alcohólicas.

Dentro de ese monto, alrededor de $200 millones habrían sido repartidos entre funcionarios del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), un señalamiento que ahora es materia de investigación.

“Para los guardianes del Inpec que supuestamente también recibieron ese dinero por parte de estas estructuras criminales también deberían estar inmersos. No hay una cifra exacta, pero se dice que de esos $500 millones una fue para licor otra fue para la comida, el pago de los artistas, quedaron aproximadamente $200 millones para repartir entre quienes, tendrá la Fiscalía que determinar quiénes fueron”, afirmó Carrasquilla.

La falta de cámaras operativas habría facilitado la celebración sin registros

Otro de los puntos centrales en la investigación del caso es la ausencia de imágenes del interior del pabellón durante la celebración. Según lo denunciado, las cámaras de seguridad no estaban funcionando en ese momento, lo que impidió que quedara registro visual de lo ocurrido.

Carrasquilla aseguró que esta situación habría sido aprovechada por los internos, quienes incluso habrían solicitado que los equipos no fueran reparados.

“Aprovecharon que las cámaras estaban malas y le solicitaron a la Uspec que no las reparara porque esto le permitía a ellos perder de cierta manera esa opacidad que manejan al interior, porque se podía establecer quienes llegan a las reuniones y a ellos no les serviría. Los cabecillas es que acá hay que hablar de lo que pasa en la cárcel, pero quien tiene el control de la cárcel son los 23 bandidos que se encuentran sentados en las mesas de los diálogos socio jurídicos”, sostuvo.

Aunque no hubo grabaciones internas, sí existen registros externos captados por cámaras de la Alcaldía de Itagüí, en los que se evidencia el ingreso de personas y vehículos al penal el pasado 8 de abril, fecha en la que se realizó el evento.

Hallazgos dentro del pabellón evidencian fallas en los controles

Tras el escándalo, las autoridades realizaron inspecciones en el pabellón de alta seguridad, donde fueron encontrados múltiples elementos prohibidos. Entre ellos se incluyen bebidas alcohólicas de diferentes marcas y presentaciones, así como pequeñas cantidades de sustancias psicoactivas.

Además, se incautaron dispositivos electrónicos como módems wifi, SIM cards, cargadores, radios y consolas de videojuegos, junto con electrodomésticos como neveras, estufas eléctricas y ollas. También fueron hallados objetos como navajas, cables de datos y equipos de sonido.

Con base en estos elementos, la Fiscalía adelanta la recolección de pruebas para esclarecer lo ocurrido.

El cantante Nelson Velásquez también está siendo investigado por su participación en la parranda

Además de lo anterior, se conoció también que la Fiscalía abrió una investigación preliminar contra el cantante de vallenato Nelson Velásquez por el delito de enriquecimiento ilícito, por su presentación en la fiesta realizada por narcotraficantes en la cárcel de máxima seguridad de Itagüí, en el departamento de Antioquia.

La investigación busca establecer el origen del dinero con el que fue financiada la presentación del artista, luego de que surgieran indicios de que son producto de actividades ilícitas vinculadas a grupos criminales que operan en la ciudad de Medellín y su área metropolitana.