La Confederación Nacional del Gremio de la Vigilancia Privada (Confevip) rechaza las recientes denuncias reveladas por investigaciones periodísticas, en las que se señala que altos mandos militares y de inteligencia habrían sostenido presuntos vínculos con estructuras armadas ilegales, específicamente con la disidencia encabezada por alias Calarcá.
La respuesta de Confevip se da en medio de este escándalo nacional desatado tras conocerse información hallada en poder de alias Calarcá, que también involucra a un oficial de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), y que apunta a la posible creación de empresas fachada al servicio de las disidencias y de esquemas irregulares de seguridad.
Ante la gravedad de estos hechos, Confevip reitera que el sector de la vigilancia privada en Colombia está compuesto por empresas legalmente constituidas, sometidas a estrictos controles de la Superintendencia de Vigilancia, y con más de 50 años de historia, conformadas por empresas familiares y sociedades formales.
Miguel Ángel Díaz, presidente de Confevip, hizo un llamado urgente a las autoridades para esclarecer el origen de las presuntas empresas fachada que estarían operando fuera del marco legal: “Necesitamos que la Fiscalía investigue alrededor de 18 licencias exprés que se expidieron en los últimos cuatro años. Por eso requerimos claridad y sobre todo celeridad en las investigaciones y conclusiones claras de quiénes están incumpliendo la ley y quiénes estamos cumpliendo la ley”, agregó Díaz.
El gremio enfatiza que no se puede permitir que la reputación de la vigilancia privada sea afectada por estructuras criminales que intentan camuflarse bajo esta actividad.





















