“La búsqueda de la paz no puede hacerse a expensas de la vida de los colombianos”: procurador tras escalada terrorista
El funcionario hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional, a las Fuerzas Armadas y a la Rama Judicial para garantizar la supremacía del Estado frente a las organizaciones criminales.
El jefe del Ministerio Público calificó los ataques como “execrables actos del narcoterrorismo que enlutan a Colombia” y expresó su solidaridad con las familias de las víctimas del atentado contra un helicóptero de la Policía en Amalfi (Antioquia) y el ocurrido en la Escuela Marco Fidel Suárez, en Cali.
El jefe del Ministerio Público instó a la unidad nacional como la estrategia más efectiva para enfrentar a los violentos y advirtió que el país no puede tolerar un retorno a épocas marcadas por la violencia. “La memoria de un pasado violento nos obliga a mantenernos firmes y vigilantes, impidiendo que la criminalidad socave los cimientos de nuestra institucionalidad”, afirmó.
Ernesto Guzmán Jr/EFEIntegrantes de la Policía Nacional inspeccionan la zona del atentado tras una explosión en inmediaciones de la Escuela Militar de Aviación Marco Fidel Suárez este jueves, en Cali.
En su declaración, el funcionario hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional, a las Fuerzas Armadas y a la Rama Judicial para garantizar la supremacía del Estado frente a las organizaciones criminales. Recalcó que el narcoterrorismo debe ser sometido con el rigor de la ley, tanto en el ámbito interno como bajo el derecho internacional.
Asimismo, pidió al presidente de la República Gustavo Petro revisar la situación actual de expansión de las estructuras criminales y fortalecer la capacidad de la Fuerza Pública. Si bien reconoció los esfuerzos de los últimos gobiernos en la búsqueda de la paz, subrayó que este propósito no puede hacerse “a expensas de la seguridad de la nación y de la vida de los colombianos”.
Finalmente, llamó a todos los sectores de la sociedad a defender la democracia y garantizar unas elecciones en paz y con plenas garantías, al tiempo que destacó la importancia del diálogo como herramienta para construir consensos en torno a la vida y el fortalecimiento institucional.
Las autoridades lo consideran uno de los máximos exponentes de los llamados “narcos invisibles”. La captura se produjo en la segunda fase de la operación internacional “Gulupa II”.
Videos y fotografías revelan cómo fue el despliegue de seguridad con el que las autoridades colombianas entregaron a alias Pipe Tuluá a agentes estadounidenses, en un operativo de alta complejidad.
La guerrilla justificó el secuestro al acusar a la Policía y al Ejército de supuestamente brindar apoyo a la disidencias de las Farc conocida como el Frente 33.