De Rivero aseguró que lo importante es 'prevenir los asesinatos, ataques y amenazas contra defensoras y defensores de derechos humanos, lideresas y líderes sociales' sin importar el número de casos que ocurran. En esa dirección, le pidió al Gobierno colombiano avanzar en el desmantelamiento de los grupos armados, promover una reforma rural integral y asegurar la presencia integral del Estado en los territorios. Sin embargo, la Misión de Verificación de la ONU en Colombia, en su último informe de diciembre, documentó 53 asesinatos, incluidos los de cinco mujeres y analiza 74 casos más.