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José Arled Muñoz Giraldo, líder social de 54 años e integrante de la Mesa de Víctimas local, fue asesinado el pasado miércoles en Tuluá, al centro del Valle del Cauca, a manos de dos pistoleros motorizados que lo atacaron a altas horas de la noche en el momento en que cerraba la tienda de su propiedad.

La víctima fue llevado a la Clínica San Francisco pero las heridas de bala fueron letales.

Muñoz hizo parte de la Mesa de Víctimas de Tuluá de 2016 a 2017 debido a que fue desplazado por las Autodefensas Unidas de Colombia, AUC, en 2012, cuando incursionaron en Belén de Umbría, Risaralda.

Además, el líder era integrante de la Fundación Afro Unidos del Pacífico y encabezaba procesos con comunidades en situación de discapacidad.

También hacía parte del Registro Único de Víctimas.

Allegados al representante de la comunidad afirmaron que la víctima había recibido amenazas el pasado fin de semana, en las que le advirtieron que debía salir del municipio vallecaucano.

Muñoz, a pesar de lo anterior, no pidió esquema de seguridad ni denunció las intimidaciones por miedo a lo que pudiese pasarle.

Por ahora, las autoridades han descartado que su crimen haya respondido a una extorsión.

La Unidad de Víctimas se pronunció en un comunicado pidiendo dar con los responsables del asesinato: 'La Unidad para las Víctimas expresa su solidaridad con la familia, con la comunidad de Tuluá y con la organización de la cual hacía parte José Arled. Como entidad del Estado, la Unidad para las Víctimas formuló un llamado a las autoridades con el fin de que se investigue, capture y judicialice a los responsables de este hecho violento'.