Barranquilla | EL HERALDO

¿Quieres recibir notificaciones?
Si
No
SUSCRÍBETE
Barranquilla

Las indeseables secuelas que deja el coronavirus

Caída del cabello, insomnio y dolores en el cuerpo son algunos de los efectos que personas recuperadas de covid-19 siguen presentando meses después.

Cerca de un año ha transcurrido desde el momento en que el mundo entró en estado de emergencia sanitaria a causa de la covid-19. Con el pasar de los días, la infección sigue sorprendiendo a la comunidad médica debido a las secuelas que deja en el organismo de algunos sobrevivientes.

El epidemiólogo Juan Pablo Moreno Santos ratificó que este virus se ha convertido en un “asunto médico muy serio”,  que ha generado múltiples reacciones en los más de 92 millones de personas que se han contagiado.

“El covid posagudo (conocido coloquialmente como covid prolongado) abarca una gran cantidad de síntomas debilitantes que incluyen dificultad para respirar, dolor en el pecho, palpitaciones e incapacidad para mantenerse de pie, que pueden durar semanas o más después de una enfermedad leve.  Siendo estos de los síntomas más comunes, se postula que esta afección puede estar relacionada con una alteración del sistema nervioso autónomo”, explicó el especialista.

De igual forma agregó que existen pacientes que han presentado debilidad del diafragma o ahogo persistente y fatiga, así como se han evidenciado lesiones miocárdica  (músculo del corazón) en pacientes de edad avanzada.

“Como lo estamos viviendo a diario, esto nos tiene que ayudar a reflexionar y entender que no somos inmunes por ahora a dichas complicaciones y ante la más mínima sospecha debemos consultar para evitar la propagación de dicha infección a nuestro grupo familiar y/o socio cercano y lograr así un cerco epidemiológico para poder controlar la propagación de este virus”, culminó el experto.

EL HERALDO conoció la experiencia de cuatro barranquilleros que, tiempo después de haber superado la infección, han tenido que lidiar con una serie de dolencias, especie de ‘huellas’  que la covid-19 ha dejado en sus cuerpos.

Cuatro meses de “padecimiento”

Cuatro meses duró el tratamiento de Leonel Galeano para superar la covid-19. Fue en junio del 2020 cuando se encontraba haciendo unas diligencias que comenzó con un fuerte dolor de cabeza que luego paso a ser acompañado por fiebre de 39 grados, dolor del cuerpo y de la garganta, fue allí cuando inició su “padecimiento”.

Dos días duró con el malestar y a través de una teleconsulta comenzó a ser tratado como posible caso de coronavirus y luego de la prueba que resultó positiva siguió con el tratamiento.

“Así duré junio, julio, agosto y septiembre, porque aparte de covid me dio la virosis y en esos días estaba el dengue. Entré en un cuadro de insomnio, podía durar dos días sin dormir, tuve caída de cabello, al principio perdía el equilibrio, me levantaba y se me iba el cuerpo, me quedaba dormido en cualquier momento”, contó.

Tras cuatro meses de haber  “superado” la enfermedad, Leonel aseguró que son varias las secuelas que siguen presentes en su organismo como la caída del cabello, dificultad para respirar en las noches al momento de acostarse y agotamiento crónico. Sin embargo, “los médicos me dicen que es normal, que hay personas que les quedan otras secuelas fuertes”.

El joven fue sometido a una prueba para covid-19.
Dolor, tensión y pérdida de memoria

A finales de julio Juan* sintió los primeros síntomas de covid-19, pero los asoció a la vesícula por el dolor que tenía en la zona. Ese día se dirigió a una clínica en donde le calmaron el dolor y luego volvió a su casa.

“Cuando me levanté al día siguiente tuve síntomas más fuertes, empecé a tener mucha fiebre, me empezaron a doler las piernas, pero yo pensaba que no era nada, no tenía tos seca. Al cuarto día no me dio fiebre y salí a la calle y no tuve contacto con nadie, me enteré que estaban haciendo pruebas y me hice la prueba de sangre y salió positiva”, relató.

Después de ese día perdió el gusto, el olfato y hasta el apetito, las fiebres de Juan fueron constantes y fuertes, al punto que al tocarse la piel le ardía y sudaba en cantidades “alarmantes”, aun con el aire acondicionado, según él mismo relató.

“Aproximadamente 11 días duré así con síntomas, pero las pruebas seguían saliendo positivas aún meses después, es la hora y a veces salen negativas y otras positivas. De secuelas me quedó que siento dolor en las piernas, me tensiono mucho, se me están olvidando ciertas cosas, me pasa a menudo”.

Los médicos le han dicho que pueda que aún existan rastros del virus en su cuerpo y que en algunos organismos demora en salir el virus, de igual forma no descartan un recontagio o secuela del virus.

“En este momento no tengo olfato”

Ha pasado casi un mes desde los primeros síntomas de María* relacionados con la covid-19 y aún no ha recuperado el olfato y el gusto. El pasado 20 de diciembre, la mujer asistió a una eucaristía y cuando llegó a su vivienda sintió un malestar típico de una “gripita”, la cual no le causó mayor temor debido a que ella creía haberse cuidado lo suficiente, dado que es asmática y tiene problemas de tiroides.

“A mí la mínima gripa se me convierte en un problema. Sentí como cuando va a empezar gripa, que sientes la sensación en la garganta y la nariz taponada, yo dije me va a dar gripa y el médico me llega a ver y dice que tengo covid”, relató.

Días después empezó a sentirse con síntomas más fuertes como pesadez en la nariz y un sonido al momento de respirar que le obstruía de cierto modo el paso del aire, razón por la cual pidió que se le realizara la prueba de coronavirus. El 24 de diciembre a su casa llegó el equipo médico de su EPS con el resultado positivo.

“Me dejaron el termómetro, el oxímetro y me sugirieron cosas. Me dijeron que estuviera atenta y me cuidara mucho para que bajo cualquier circunstancia manejara en casa y no tuviera que ir a la clínica. Del 24 en adelante tuve una sensación de frío como si estuviera en Bogotá y no estuviera abrigada, un frio espantoso”, contó María*. En ningún momento presentó fiebre ni problemas respiratorios, sus malestares más fuertes fueron el frío, pesadez en su nariz y la pérdida de olfato y gusto.

“Este virus tiene muchas novedades, exactamente bien uno no queda, lo único es que cuando le dan de alta uno está seguro que ya no es un problema para contagiar a alguien”.

El oxímetro se convirtió en el “mejor amigo” de esta mujer.
Una alergia que le dejó cansancio

Una “simple” alergia. Así inicio la sintomatología de Miguel Tesillo, un joven de 25 años de edad, quien está acostumbrado a padecer de alergias que causan taponamiento en su nariz, hinchazón en los ojos, dolor de cabeza y en casos puntuales pérdida del olfato.

Sin embargo, en diciembre del año inmediatamente anterior la alergia fue diferente y persistió. Al pasar los días y no ver una mejora, decidió llamar al servicio médico en casa para ser tratado.  “Me hicieron unas preguntas, si había tenido contacto con paciente de covid y dije que tenía ciertos síntomas, pero que creía que era alergia. Cuando digo que no tengo olfato, el doctor me trajo un vaso transparente con agua – pensaba yo–, entonces me dice respira, yo respiré y no sentí absolutamente nada, entonces él me dice que es thinner”, relató.

Luego de ese suceso, los médicos le dijeron que podía ser coronavirus y que debía hacerse una prueba, la cual se realizó al día siguiente y arrojó positivo. En ese momento, según explicó Tesillo, iban alrededor de 3 o 4 días de la sintomatología anteriormente mencionada, y luego empezaron a aparecer varios síntomas, pero no todos al tiempo.

“Se me destapaba la nariz y me entraba la fiebre, se me iba la fiebre y me daba dolor de cabeza. Constante siempre fue el estar sin olfato, a medida que iban pasando los días más difícil se me hacía estar en la casa, yo salía poco del cuarto, sí iba del baño al cuarto y después quería ir a la cocina a tomar agua me tocaba hacer una pausa, me cansaba muchísimo”.

Aproximadamente un mes después, Miguel sigue presentando cansancio, no ha podido recuperar el estado físico, le cuesta practicar deporte, en el caso de partidos de fútbol debe jugar de forma fraccionada, aún no tiene olfato y al subir los cuatro pisos de su vivienda con alguna carga –así sea mínima- se cansa.

“Mis médicos cercanos me dicen que si a este punto no he recuperado el olfato es probable que demore 3 o 4 meses en recuperarlo en su totalidad”, culminó el joven.

Miguel en una atención médica.
Facebook
Twitter
Messenger
Whatsapp
Convierta a El Heraldo en su fuente de noticias

Más noticias de:

  • Personas contagiadas
  • COVID-19
  • Atención en salud
  • Pandemia
  • Pruebas de coronavirus
DETECTAMOS QUE TIENES UN BLOQUEADOR DE ANUNCIOS ACTIVADO
La publicidad nos ayuda a generar un contenido de alta calidad
No quiero apoyar el contenido de calidad
X
COMO REPORTAR A WASAPEA
1) Agrega a tu celular el número de Wasapea a EL HERALDO: +57 310 438 3838
2) Envía tus reportes, denuncias y opiniones a través de textos, fotografías y videos. Recuerda grabar y fotografiar los hechos horizontalmente.
3) EL HERALDO se encargará de hacer seguimiento a la información para luego publicarla en nuestros sitio web.
4) Recuerda que puedes enviarnos un video selfie relatándonos la situación.
Ya soy suscriptor web