El proceso de modernización vial que se ha puesto en marcha en Barranquilla ha generado diversos retos en materia de movilidad. A diario, las largas filas de vehículos que se registran en distintos puntos de la ciudad han puesto a prueba la paciencia de la ciudadanía frente a un robusto plan a futuro para ampliar la capacidad de las principales arterias y garantizar desplazamientos más ágiles y seguros.
En medio de este panorama, el alcalde Alejandro Char anunció el inicio de las obras de ampliación de la calle 82, uno de los corredores viales más transitados del norte de la capital del Atlántico. Este proyecto, que se suma a otras intervenciones que se encuentran en marcha en el norte de la ciudad, busca mejorar la capacidad de la vía y reducir los tiempos de desplazamiento.
En detalle, la obra contempla la ampliación a tres carriles entre las carreras 43 y 64, así como la transformación integral de los andenes para hacerlos más amplios e inclusivos. A través de su cuenta en la red social X (antes Twitter), el mandatario destacó que esta intervención abarcará 1,7 kilómetros y tendrá como eje central la prioridad del peatón.
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“Con esta transformación gana el peatón, el adulto mayor, la mamá con su bebé en el coche, quien usa silla de ruedas; gana toda nuestra ciudad”, expresó el mandatario distrital, resaltando que la obra incluirá zonas verdes y espacios que promuevan una movilidad más humana y segura.

Más detalles
Char aseguró que la ciudad saldará una “deuda histórica” con quienes se movilizan a pie. El proyecto contempla andenes a ambos lados de la vía y la siembra de 200 árboles, lo que contribuirá al mejoramiento ambiental del sector.
Además, explicó que la organización del parqueo en paralelo y la ampliación de la vía permitirán optimizar el flujo vehicular, una estrategia que, según indicó, ha dado resultados positivos en corredores como la carrera 49C y la carrera 50.
El alcalde distrital también agradeció a los ciudadanos por la paciencia durante la ejecución de las obras, financiadas con recursos provenientes del pago de impuestos.
“Estoy seguro de que el barranquillero va a esperar este rato porque sabe que va a disfrutar, como ha disfrutado de todas las obras. Les pedimos, por supuesto, paciencia, que comprendan, pero que este desarrollo de Barranquilla es inatajable y, para pensar en una Barranquilla amable, tenemos que hacerla una ciudad que sea mucho más confortable, y no solamente para el carro, sino para el que camine”, afirmó.
El mandatario de los barranquilleros explicó que el proyecto contempla la ampliación de la vía a 9 metros de ancho, la reparación y reconstrucción de pavimento en mal estado y la construcción de andenes con criterios de accesibilidad universal.
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Asimismo, se realizará la subterranización de redes de voz y datos, la reposición de redes de acueducto y alcantarillado, y el refuerzo del sistema de alumbrado público.

Opinión ciudadana
Aunque los conductores y ciudadanos de a pie son conscientes de que se trata de una intervención necesaria para el mejoramiento de la malla vial de la ciudad, los comerciantes y trabajadores del sector tienen opiniones a favor y en contra debido a las implicaciones que acarrearía para las ventas en sus negocios durante el tiempo en que estas sean ejecutadas.
Jorge Jiménez, taxista desde hace 7 años, indicó que tiene dudas sobre la eficiencia de la ampliación de la calle 82 para mejorar los problemas de movilidad, debido a que cuestiona si realmente estos carriles tendrán las longitudes adecuadas.
“La zona es difícil para transitar debido a la presencia constante de hospitales, lo que obliga a carros y ambulancias a detenerse para bajar pacientes. Los buses son un problema adicional, ya que se parquean donde sea, sin seguir normas, frenando bruscamente y causando riesgo de accidentes”, dijo Jiménez.
Laura Galvis, comerciante del sector, sostuvo que le tomó por sorpresa la noticia de ampliación de esta calle debido a que no recibieron ninguna socialización de este proyecto para buscar alternativas a posibles inconvenientes.
“Los comercios se van a ver bastante afectados. Hemos visto todo lo que está pasando con los negocios ubicados cerca de las obras de la calle 85 y esto es bastante preocupante”, expresó Galvis.
Entre tanto, el peatón Rafael Murales manifestó que esta es una obra importante debido a que daría solución a una problemática causada por el crecimiento del parque automotor, sumado a todos los vehículos que visitan constantemente la ciudad.
“Actualmente, los trancones son permanentes con cualquier cosa y a cualquier hora del día, y más en las horas pico Los pitos de los carros aturden a cualquiera”, afirmó Murales.
El conductor de un bus urbano, Carlos Blanco, aseguró que, aunque será para mejorar la movilidad, no está de acuerdo con que se realicen tantas obras viales al tiempo debido a que se crea un mayor caos vehicular.
“Para mí va a empeorar todo porque hay muchas calles partidas y hay mucho tráfico. No terminan un lado para empezar a romper otro y uno de los casos más graves es el de la calle 85”, resaltó Blanco.

Acciones por el tránsito
En paralelo, desde la Secretaría de Tránsito y Seguridad Vial se han reforzado los operativos de regulación en los puntos más críticos de la ciudad. En avenidas y cruces con alta circulación, agentes de tránsito buscan organizar el flujo vehicular, especialmente durante las horas de mayor movimiento, cuando miles de barranquilleros se dirigen a sus trabajos, colegios o regresan a casa.
El Distrito también ha venido adelantando trabajos de señalización y demarcación de vías, además de campañas pedagógicas dirigidas a conductores, motociclistas y peatones, con el propósito de fomentar una cultura de respeto por las normas de tránsito.
A esto se suma la optimización de los tiempos semafóricos en algunos corredores viales, una estrategia que busca mejorar la sincronización de los semáforos y evitar acumulaciones de vehículos en intersecciones claves.
Operación de semáforos
Las obras de infraestructura que actualmente se ejecutan en distintos corredores estratégicos de Barranquilla han generado ajustes temporales en la operación de varios semáforos, situación que ha provocado congestión vehicular y confusión entre conductores y usuarios del transporte público.
De acuerdo con la Secretaría de Tránsito, en sectores donde avanzan proyectos como la canalización del arroyo de la calle 85, la ampliación de la carrera 44 y el mejoramiento vial y del espacio público en la calle 72, algunos semáforos operan en modo intermitente preventivo o han quedado momentáneamente fuera de servicio.
Según la entidad, cuando los dispositivos funcionan con luz amarilla intermitente, los conductores deben cruzar con precaución, similar a una señal de ceda el paso. En los accesos con luz roja intermitente, la señal debe asumirse como un pare obligatorio antes de atravesar la intersección.
Uno de los casos señalados es el de la calle 85 con carrera 50. Debido a los cierres viales entre las carreras 49C y 46, así como entre las carreras 53 y 52, el flujo vehicular en la zona es atípico. Por esta razón, mientras se mantienen las obras y los cierres, la intersección está siendo regulada por orientadores y agentes de tránsito, ya que la programación semafórica tradicional no respondería a las variaciones diarias del tráfico.
La Secretaría también explicó que algunos semáforos han quedado temporalmente fuera de servicio por interrupciones del fluido eléctrico asociadas a descargas de energía, traslado de postes o redes eléctricas y maniobras de excavación que afectan acometidas. Este último caso se presentó en la mañana del 25 de febrero en la intersección de la calle 72 con carrera 43.

Para atender la contingencia, la dependencia indicó que mantiene coordinación permanente con los contratistas de obra y que, conforme avanzan las etapas de los planes de manejo de tráfico aprobados, se programan servicios de regulación manual en las intersecciones más críticas. Además, aseguró que cuando se trata de daños o averías, la atención es inmediata y el restablecimiento del servicio se realiza el mismo día en que se recibe el reporte.
Actualmente, los orientadores de tránsito han sido desplegados en corredores como la Vía 40, la Circunvalar y las carreras 51B, 46, 43, 44, 59B, 53 y 41, así como en las calles 72, 79, 76 y 84. A eso se suman las zonas aledañas a centros comerciales. El horario de operación va desde las 6:30 a. m. hasta las 9:00 p. m.
Más voces
Sin embargo, en terreno la percepción ciudadana refleja dificultades. En la intersección de la carrera 43 con calle 72, donde se adelantan trabajos, se observaron vehículos represados en distintos sentidos, pese a la presencia de tres orientadores.
En la carrera 44 con 72, aunque existe semáforo instalado, este no se encuentra en funcionamiento debido al tramo cerrado por obras.
Segundo Rodríguez, conductor habitual del sector, dijo que las molestias hacen parte del proceso: “Están metiendo toda la electricidad por debajo y cambiando los postes y los semáforos. Claro que eso tiene que afectar un poco, pero es para mejorar la ciudad. Se ve que va a quedar bien”.
La situación ha obligado a conductores a realizar desvíos prolongados y a reorganizar rutas sobre la marcha, mientras los orientadores intentan mantener la circulación en medio de intersecciones sin señalización activa.





















