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'Estoy esperando la hora para volver a votar'. Eso manifestó Yuranis Galindo Sarabia mientras vendía dulces en las afueras del colegio Adolfo León Marenco, del municipio de Suan, donde ejercerá su derecho al voto.

A pesar de su edad (26 años), será la primera vez que esta mujer votará en su tierra, porque a los 14 años partió a Venezuela 'en busca de una mejor vida'. La consiguió, según dijo, pero no por mucho tiempo, debido a la crisis que vive el vecino país.

Galindo Sarabia afirmó que hace dos años regresó a su población y tras realizar el respectivo papeleo en la Registraduría local inscribió su cédula para votar en la jornada que se cumplirá hoy. Es una de las 10.108 personas aptas para votar en Suan.

Así como ella, en el municipio hay más de 1.000 colombianos que retornaron de Venezuela en los últimos tres años, según datos de la Personería municipal.

Milagro Montero, personera municipal, explicó que como no hay un censo la cifra podría variar. 'Pueden ser más, porque menos, no creo', advirtió Montero.

La funcionaria señaló que en muchas viviendas del municipio existe 'hacinamiento' por la cantidad de personas que han retornado a un mismo núcleo familiar y que casi siempre aumenta por los hijos que tienen.

En las últimas elecciones de Congreso (9 de marzo de 2014), el potencial electoral de Suan y sus cuatro corregimientos fue de 9.207 personas. Es decir, que el censo actual registra un aumento de 901 personas.

Para Montero, esto se debe específicamente a los retornados, más no a que exista trasteo de votos.

José Polo Altahona, líder municipal, señaló que el número de retornados que se inscribió para votar, no corresponde a las cifras reales de la cantidad de ciudadanos que regresaron a su tierra. 'Es más, muchos no podrán votar porque no cambiaron cédulas o no se inscribieron', anotó.

En Campo de la Cruz. En Campo de la Cruz la situación es un tanto parecida a la de Suan. El regreso de los colombianos residentes en Venezuela hizo que el censo electoral pasara de 18.092, en 2014, a 20.300 personas, en 2018. Es decir, 2.208 más.

Sin embargo, el secretario de Gobierno de Campo de la Cruz, Juan Rodríguez Marriaga, señaló que los retornados suman 5.000. 'La mayoría son mayores de edad, pero no pueden votar porque como llevaban tantos años por fuera, debían acercarse a la Registraduría para inscribir su cédula', anotó.

Indicó que a pesar de que los organismos electorales como la Misión de Observación Electoral (MOE) ha 'insinuado' trashumancia electoral, la realidad es que 'los camperos están de vuelta y deberían saberlo'.

Luis González Mendoza, quien por 25 años estuvo en Venezuela y regresó hace cuatro meses, señaló que no sabe si va a sufragar porque los candidatos no les ofrecen proyectos, ni oportunidades laborales, sino dinero por el voto.

'Esa plata calma el hambre de uno o dos días, pero no de cuatro años que ellos duran trabajando. Por eso queremos trabajo u obras para el municipio', anotó González, de 57 años.

David Peña Pulido, residente en Campo de la Cruz, señaló que entre la población hay mucha apatía para votar, por el engaño de los políticos durante los últimos comicios realizados.

Una nueva oportunidad

En el caso de Candelaria, varios de sus habitantes manifestaron sentirse engañados en los últimos debates electorales. Aseguraron que les prometen obras que finalmente no ejecutan. No obstante esta situación, anunciaron que hoy saldrán a votar para darles 'una nueva oportunidad'.

Karen Margarita Castro, comerciante de Candelaria, dijo que la necesidad que se ve en el pueblo es muy grande, lo que obliga a muchos de ellos a salir a votar. 'Te ofrecen plata, mercados o materiales, y muchos necesitan todo eso, y lo hacen. Ya es una mala costumbre de nunca acabar', anotó.

En este municipio del Atlántico el censo electoral también aumentó. Pasó de 10.608 a 12.416 personas. Es decir, 1.818 personas más.

Para Hernán Rodríguez, personero municipal, esto se debe a la cantidad de retornados, que suman cerca de 2.400 personas.

Contrario a lo que se ha dicho, explicó que no todos ellos podrán votar, porque no pudieron cambiar la cédula vieja por la nueva o no alcanzaron a zonificar. 'Tal vez para las elecciones presidenciales aumente un poco, porque tal vez lleguen las cedulas a los que hicieron el papeleo tarde', anotó.

En cuanto a denuncias sobre trasteo de votos en el municipio, se atrevió a decir que 'si hay 100 personas es mucho'.

Advirtió que en días pesados un grupo de personas amenazaron con sabotear esta jornada electoral, por lo que la Alcaldía de Candelaria, luego de un consejo de seguridad, decidió aumentar el pie de fuerza de la Policía y pedir un grupo del Esmad.

'Las amenazas surgieron porque no salieron favorecidas en un sorteo de viviendas del Gobierno Nacional. Eran 1.300 inscritos y solo son 300 viviendas. Por ende no todos podían quedar con casas y la intención de sabotaje es injustificado', sostuvo Rodríguez.

Más votantes

En Sabanalarga son 66.754 las personas aptas para votar, 5.636 más de las reportadas hace cuatro años cuando informaron de 61.118.

César Llinás, personero municipal, también atribuyó este aumento al tema de los retornados, tras advertir que en los últimos dos años han arribado a ese municipio unos 5.000 sabanalargueros que vivían desde hace muchos años en el vecino país. No obstante, dijo que otra variable que se debe tener en cuenta es que varios potenciales electores quedaron por fuera del censo electoral de 2014.

En ese sentido, descartó que haya trasteo de votos en el municipio.