La Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de México (PROPAEM) anunció el reconocimiento del llamado “perro caramelo”, una figura simbólica que busca promover la adopción y cambiar la percepción sobre los animales mestizos.
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Explicaron que el “perro caramelo” es el nombre popular con el que se identifican los perros criollos de pelaje café claro o tono miel, muy comunes en calles, hogares y refugios.
La iniciativa tiene un objetivo claro que es fomentar la llamada “tutela responsable” de los animales, incentivando a las personas a adoptar en lugar de comprar. Según la entidad, estos perros no solo brindan compañía, sino que también cumplen funciones importantes en la sociedad, como apoyo en labores de seguridad y rescate.
Este reconocimiento surge en un contexto donde el abandono y la sobrepoblación de animales siguen siendo un problema estructural. Visibilizar a los perros mestizos, que representan la mayoría de los animales sin hogar, se convierte así en una estrategia para generar conciencia y promover cambios culturales.
En Brasil iniciativas similares ya habían comenzado a ganar fuerza. Allí, el llamado “vira-lata caramelo” se transformó en un ícono cultural, presente en redes sociales, eventos populares e incluso producciones audiovisuales.
Pero no todo ha sido color rosa, organizaciones como la Federación Canófila Mexicana recuerdan que, desde el punto de vista técnico, el reconocimiento oficial de una raza requiere procesos rigurosos que incluyen validaciones genéticas y estandarización, criterios definidos por la Fédération Cynologique Internationale.
En México, por ejemplo, solo tres razas cuentan con este reconocimiento formal: el chihuahua, el xoloitzcuintle y el calupoh.


