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Tras varios días de silencio, oración y actos de fe, Barranquilla comienza a despedir una de las semanas más intensas del calendario litúrgico con la solemnidad del Domingo de Resurrección, que para los católicos simboliza el renacer, la esperanza y la posibilidad de empezar de nuevo.

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Fue una semana para pensar, hacer una pausa y mirar hacia adentro. Muchos participaron en procesiones, otros asistieron a las iglesias, y algunos siguieron las celebraciones desde casa, pero todos conectados con el mismo mensaje.

El Jueves Santo recordó la importancia de servir a los demás. El Viernes Santo, el dolor y el sacrificio. Y el Sábado Santo se vivió en silencio, esperando lo que este domingo se celebra.

Orlando AmadorAsí se vivió el Domingo de Resurrección en la Catedral María Reina.

Para ello, los fieles llegaron desde temprano a la Catedral Metropolitana María Reina, atentos a escuchar la eucaristía presidida por Monseñor Edgar Mejía, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Barranquilla, que tuvo inicio a las 8:00 a. m.

A esa hora inició la procesión de entrada de Monseñor, quien quien hizo su ingreso acompañado del diácono Manuel Castillo.

Vestidos de blanco, símbolo de la alegría pascual, los ministros avanzaron mientras el canto del coro del templo entonaba: “Hoy el Señor resucitó y de la muerte nos libró. Alegría y paz, hermanos, el Señor resucitó”.

El Domingo de Resurrección es el día más importante para los cristianos. La historia, narrada en los Evangelios, cuenta que al amanecer del tercer día después de la crucifixión, es decir, tras el Viernes Santo, varias mujeres fueron al sepulcro donde había sido colocado Jesús, pero al llegar, encontraron la piedra removida y la tumba vacía.

Luego, según el relato bíblico, un ángel les anunció que Jesús no estaba allí, que había resucitado. Más tarde, el mismo Cristo se apareció a sus discípulos, confirmando que la muerte no había sido el final.

Además, para los católicos, representa el inicio de la Pascua, un tiempo que se extiende durante 50 días. De hecho, la celebración comienza desde la noche anterior, con la Vigilia Pascual del Sábado Santo, considerada una de las ceremonias más importantes.

Un paso a la esperanza

El mensaje del obispo auxiliar de Barranquilla, monseñor Edgar Mejía, se centró en María Magdalena. A través de su historia, invitó a los fieles a reflexionar sobre la fe, la duda y el paso de la oscuridad a la esperanza.

Orlando AmadorAsí se vivió el Domingo de Resurrección en la Catedral María Reina.

Durante su homilía, el prelado expresó: “¿Qué dijo María Magdalena? ¿Se lo robaron?, pero dice el texto que el discípulo amado vio y creyó”.

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A lo largo de su mensaje, hizo énfasis en la necesidad de no perder la esperanza, incluso cuando la realidad parece pesada o confusa. “No pensando que lo que viene es más fácil, sino teniendo fe. La muerte de Jesús debe llenarnos de esperanza”.