El alcalde Alejandro Char también se sumó al recorrido. Caminó varias cuadras acompañado de su equipo de seguridad y del secretario de Cultura, Juan Carlos Ospino, pero sin perder la cercanía con la gente que lo llamaba, lo aplaudía y le pedía fotos.
Se acercaba al bordillo, estrechaba manos, soltaba pasos de salsa cuando sonaba la música y respondía a cada saludo como uno más del desfile.

Vestía su tradicional camiseta negra con un tigre estampado y la gorra que nunca falta y las palmas a los grupos folclóricos
“Feliz de ver nuestra Barranquilla alegre, la música, el ambiente, el jolgorio, nuestras danzas. Esta es nuestra tradición y esta es Barranquilla: una fiesta unida que se puede disfrutar en cualquier lugar”, expresó el mandatario.






















