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Las bodas desde hace algunos años dejaron de ser un solo escenario para convertirse en una experiencia completa, esto lo confirma Andrés Cardona, wedding planner y director de Casa de Novias de Barranquilla, y asegura que, el tránsito de 2025 a 2026 marca una evolución clara hacia celebraciones más inmersivas, personalizadas y conectadas con el entorno, especialmente en el Caribe colombiano, que tiene paisajes llenos de magia.

Para hablar de las tendencias que se marcaran este nuevo año, es imprescindible mencionar que en 2025, las bodas comenzaron a pensarse como una narrativa, puesto que cada momento tenía un diseño propio, pero coherente entre sí. Ya no era una sola escenografía, sino una historia que se iba revelando.

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Cortesía Casa de Novias

Cardona anotó que la ceremonia recuperó su carga emocional con flores blancas, follajes naturales e iluminación cálida; el cóctel se transformó en un espacio sensorial, y la recepción mezcló lo clásico con lo contemporáneo.

En conversación con EL HERALDO el experto detalló que para 2026, esta visión se profundiza aún más. El diseño no compite con el paisaje, lo acompaña. Y un ejemplo de ello son las ceremonias frente al mar, cócteles al atardecer y recepciones iluminadas por cientos de velas, donde el entorno se vuelve protagonista.

El lujo de personalizar

Uno de los grandes aprendizajes que dejó 2025 fue entender que el verdadero lujo está en los detalles con significado. Cardona dice que confirmó que el lujo está en personalizar sin perder elegancia. Desde servilletas diseñadas exclusivamente para los novios hasta rituales cargados de simbolismo, cada elemento busca contar una historia auténtica.

Cortesía Casa de Novias

“El equilibrio fue clave, integrar el entorno, la cultura y la esencia de los novios sin caer en excesos, fue uno de los mayores retos y aprendizajes”, añadió.

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Entre las tendencias emergentes de este 2026, destacan las bodas de destino en formatos más íntimos. Las micro-weddings toman fuerza y el lugar se convierte en el eje del diseño. Con esto se hace referencia a casas privadas, casonas históricas y espacios frente al mar.

“A esto se suman layouts dinámicos, ceremonias circulares, pasillos orgánicos y recepciones que fluyen con el paisaje. El drapeado creativo gana protagonismo porque aporta movimiento, suavidad y una elegancia etérea que dialoga con el clima caribeño. Hablemos en este punto de Cartagena, que ha ganado mucho peso en esto de las bodas de destino por sus hoteles de lujo, sus playas, y los hermosos atardeceres que posee”, explica.

Autenticidad como sello

La preferencia de los novios también ha cambiado, buscan autenticidad. Las bodas dejaron de ser repetitivas. Todo el año la decoración es más emocional y menos rígida. “También estaremos viendo follajes abundantes, flores combinadas con frutas tropicales y paletas de color integradas con intención, sin perder sofisticación. Esta vez vamos a ver algo más arriesgado, pero nunca sin dejar atrás la elegancia”.

Las experiencias personalizadas son hoy el centro de las bodas de lujo. Cada boda está pensada para ser vivida. “Muestras folclóricas, gastronomía local reinterpretada y tradiciones colombianas se convierten en un hilo conductor, especialmente en bodas de destino. La cultura genera una conexión emocional profunda con los invitados, pero más cuando vienen de otras partes del mundo a celebrar el día más importante de sus vidas junto con sus familias, esto genera una experiencia distinta a lo que están acostumbrados a ver”, mencionó Andrés.

Cortesía Casa de Novias

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Más tecnología

La tecnología, especialmente la inteligencia artificial, juega un papel clave porque dejó de ser solo operativa para convertirse en un recurso emocional, destacando experiencias que permiten traer recuerdos de seres queridos ausentes por ejemplo.

“La tecnología no reemplaza la emoción, la potencia. Pero también es una herramienta que nos ayuda en la organización de ciertas cosas como la confirmación de la asistencia a la boda, mostrarle a los novios una idea de cómo va a quedar la recepción”.

Si tuviera que definir las bodas de 2026 en tres palabras, Andrés Cardona no duda en decir: “Auténticas, porque nacen de la esencia real de los novios; sensoriales, porque se viven con todos los sentidos; y conscientes, porque cada decisión tiene intención”.

Cortesía Casa de Novias