Uno de los primeros grandes golpes al mundo cultural colombiano en este 2026, ocurrió en la tarde de este viernes, luego de que se confirmara la noticia del fallecimiento de Beatriz González, una de las figuras más representativas del arte nacional.
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La asistente de González y la directora del Museo Nacional de Colombia, Liliana Angulo Cortés, confirmaron la muerte de la artista por complicaciones de salud. Conocida como la maestra, tenía 93 años.
Homenajeada recientemente en la Bienal Internacional de Arte y Ciudad BOG 25, al igual en la más reciente edición de ARTBO, González destacó por su trabajo en la pintura y el grabado. Es reconocida por obras como “Los suicidas del Sisga”, “Estudio para telones La guerra y la paz” y “La felicidad de Pablo Leyva IV”, entre muchas otras en distintos formatos. Además, también destacó por sus importantes aportes a la historia y a la crítica del arte colombiano.
Había nacido el 16 de noviembre de 1932 en Bucaramanga, y se destacó porque su obra expresada a través del dibujo, gráfica y la escultura trataba asuntos relacionados con el entorno histórico y cultural colombiano. Basándose en muchos casos en el trabajo fotográfico de los reporteros gráficos la artista desarrolla una obra en la que expresa el dolor causado por la violencia y la muerte, así mismo se ha interesado en la representación de los iconos de la cultura popular, pasando por los ídolos del deporte, los políticos, los líderes religiosos y las representaciones de las culturas aborígenes y el arte precolombino.
En 1956, viaja a Europa por primera vez. En ese mismo año, regresa a Colombia e inicia sus estudios en Arquitectura en la Universidad Nacional de Colombia. Pese a que no finaliza este pregrado, los dos años de permanencia en el programa le permitieron tomar el camino definitivo por las Artes Plásticas. Regresa a Bucaramanga en 1958.
No obstante, retorna a Bogotá en 1959 e ingresa a la Facultad de Artes de la Universidad de los Andes. En dicha institución, fue estudiante de la historiadora y crítica de arte argentina Marta Traba y del pintor español Juan Antonio Roda.
Realizó su primera exposición individual en 1964, en el Museo de Arte Moderno de Bogotá. En 1965 recibió un premio en el XVII Salón Nacional de Artistas de Colombia.
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Había expuesto individual y colectivamente desde 1964 en Colombia, España, Venezuela, EE. UU., y Brasil. Ganadora del I Salón de pintura de Cali, del I Salón Austral y colombiano del grabado.





















