Por: Emilin Quintero
Puerto Colombia juega un papel protagónico en la historia no solo del departamento del Atlántico, sino de todo el país, por el desarrollo que ingresó por su emblemático muelle.
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La radio, la televisión, el correo aéreo, incluso hasta los balones de fútbol, ingresaron por este municipio en cuyas playas se esconden grandes secretos. Justo allí, con el mar Caribe de testigo, desde hace ocho años, Alfonso Javier González lidera un gran proceso cultural a raíz de las enseñanzas que recibió de sus ancestros.
Salvaguardar las raíces de la cultura, entre ellas la danza, la cumbia y el sonido tradicional del retumbar de los tambores, es una misión que realiza a diario este músico folclórico nacido en el corregimiento de Salgar, jurisdicción de Puerto Colombia.
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Cerca del oleaje del vigoroso mar, se mezcla el sonido del llamador, el alegre, la tambora, el guache, las maracas y la flauta de millo. Son esos instrumentos los que transmiten el mestizaje cultural colombiano a través de la cumbia, ese género musical capaz de conquistar cualquier oído.
Apelando al sentir que despierta la cumbia, González le dio vida al Semillero de la Tradición, en el que enseña a los niños la interpretación y entendimiento musical. En esta misión recibe el apoyo de su esposa Gabriela, y su compadre Anderson Pacheco, quienes con su don de servicio ejecutan esta labor social que le apuesta a la preservación cultural y a mantener alejado de cualquier mal pensamiento a los niños y jóvenes de la periferia porteña.
Gerimar Ortiz López, con tan solo 12 años de edad, y quien además lleva un año en el trabajo de resguardar la cumbia en este semillero, afirma la conexión única que tiene con la danza.
“Lo que más me gusta de la cumbia es el movimiento de caderas que hacemos al son de las tamboras, y que a pesar de que no soy de acá, siempre trato de expresar a mis compañeras que me encanta la música y cuando tengo la oportunidad de bailar, trato de disfrutar para ser alguien mejor”, dijo la bailadora del semillero, quien llegó proveniente de Venezuela.
Nace una pasión
La Fundación Semillero de la Tradición, constituida el 15 de septiembre de 2018, amparada por la Fundación Sirenato de la Cumbia, en su trayectoria decide desligarse de la fundación y seguir trabajando por la cultura del municipio.
En la actualidad su desarrollo musical ha crecido de manera que pueden trabajar y ayudar a jóvenes venezolanos, personas con discapacidad, vulnerabilidad y los pertenecientes a la comunidad indígena Mokaná.
“La mayoría de nuestros chicos están en condición de vulnerabilidad, pero esto no es un obstáculo; al contrario, creemos y sé que tienen el potencial necesario para salir adelante. A través de los niños busco rescatar y resguardar nuestras tradiciones étnicas”, afirmó Alfonso.
Enseñar a jóvenes la música tradicional de la región Caribe, significa promover valores y ayudar a niños con dificultades alimenticias. Ese es el objetivo de Alfonso González: “Formar jóvenes de bien para la sociedad y músicos talentosos del futuro colombiano”.
En diálogo con EL HERALDO, González dio a conocer los detalles de cómo incorpora a esta pequeña comunidad porteña el amor por las tradiciones patrimoniales y el resultado que se ve reflejado en las diferentes presentaciones en las que los pequeños son ovacionados por su talento.
Son tardes completas las que dedican martes y jueves 50 niños y niñas en el semillero de música. Son 20 niñas en el semillero de bailadoras y 20 niños en el semillerito que recibe menores desde los 4 años de edad, quienes se dan cita a las 5:00 p.m. en la plaza principal ‘Francisco Javier Cisneros’. Allí bajo la sombra de los árboles les inculca disciplina y el amor por un género que demuestra la riqueza étnica.
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“En todos mis ensayos siempre disfruto tocar la tambora en la cumbia por el pariteo y el repique de la tambora. Me gusta mucho ser parte de este semillero porque quiero transmitir que el folclor es bonito”, afirmó Gabriel Ahumada, quien hace parte de esta formación hace seis meses.
“Siempre trato de involucrar a todos los niños porteños. Yo quiero dejar un legado en la tradición musical. Cuando veo pasar a los jóvenes en medio del ensayo, detallo que se sienten atraídos por la música. Los invito a las clases que son completamente gratis para que fortalezcan el conocimiento y saquen los talentos ocultos” expresó el fundador.

Los sacrificios de este sueño
La Fundación Semillero de la Tradición ha logrado un impacto positivo en la comunidad de Puerto Colombia a través de la enseñanza de instrumentos tradicionales y la promoción de las tradiciones locales. Mediante actividades como rifas, comidas, entre otras, suplen los gastos de la fundación para participar en concursos y festividades.
Son esos los sacrificios que han llevado a los 90 jóvenes de Semilleros de la Tradición a llevarse el primer puesto en el Festival de la Cosecha en el municipio de Polonuevo, el primer puesto en el ‘Fest Ramayá’ de Soledad, asimismo, han recibido mención de honor en el Festival de Grupos Folclóricos ‘Orlando Bolívar Parra’, y reconocimiento por su trabajo en los premios Puerto Prospera.
Además han sido ganadores del Portafolio de Estímulos del Ministerio de Cultura en la categoría Reconocimiento a Experiencias de Organizaciones de Base Comunitaria en Cultura para la Paz. También han sido beneficiarios del Portafolio de Estímulos Crearte de la Secretaría de Cultura de Puerto Colombia.

Algunas representaciones
Este semillero de niños amantes de la cumbia ha tenido la oportunidad de representar al municipio de Puerto Colombia en diferentes espacios a nivel local, departamental y nacional como en el Reinado Infantil del Mar en Santa Marta. Entre los eventos que han participado están: Festival del Pito atravesa’o en Morroa; y a nivel departamental en diferentes municipios.
“Como fundador y profesor de mi semillero tradicional, quiero que mis alumnos siempre me recuerden como el profe diferente, el ‘profe’ que no veía la música como un negocio, sino una herramienta transformadora” expresó Alfonso González.





















