Después de un largo tramo de 20 partidos, donde hubo picos altos y bajos de rendimiento, pero donde predominó la irregularidad, Junior logró una sufrida clasificación a los cuadrangulares semifinales de la Liga BetPlay II-2022.
{"titulo":"'Te toca seguir llorando, hijo', el duro mensaje de Luis Grau a Jarlan","enlace":"https://www.elheraldo.co/deportes/te-toca-seguir-llorando-hijo-el-duro-mensaje-de-luis-grau-jarlan-951007"}
Los rojiblancos fueron de más a menos en el torneo, con un arranque esperanzador, pero que con el paso de los partidos se fue desmoronando, saliendo del grupo de los ‘8’ en la fecha 11 para volver a entrar en la última, gracias al triunfo 2-0 ante Jaguares, en Montería, y a una ayuda ‘celestial’ —si así se le puede llamar— en Medellín, con Nacional errando un penal en la última jugada del partido, que finalmente le dio la clasificación al cuadro barranquillero a la ‘fiesta de fin de año’.
Esta fase ‘Todos contra todos’ tuvo, sin dudas, un antes y un después tras la salida del técnico argentino Juan Cruz Real y la llegada del de siempre, el colombo-uruguayo Julio Avelino Comesaña.
La dirigencia rojiblanca supo tomar a tiempo —con nueve fechas por delante en la Liga II— una decisión que cambió el destino de un equipo que iba rumbo al abismo, acumulando cuatro derrotas, dos empates y dos victorias en esos últimos ocho juegos de la ‘era Cruz Real’
Con el técnico argentino al mando, Junior protagonizó un arranque que llamaba a la ilusión. A pesar de debutar con derrota, ante Patriotas (1-0), el ‘Tiburón’ acumuló después resultados positivos, ganándole bien a Nacional (3-1) y Santa Fe (2-0) en el ‘Metro’ y arañando un punto en la altura de Bogotá, frente a La Equidad.
A estos resultados se le sumó el triunfo 3-0 nuevamente ante Nacional, en el ‘Metro’, en el juego de ida de los cuartos de final de la Copa BetPlay. Pero hasta ahí llegó el idilio.
De un momento a otro el ‘castillo de naipes’ comenzó a derrumbarse sin freno alguno, con los rojiblancos acumulando resultados negativos a por doquier —con uno que otro por ahí que maquillaba las cosas— que ponían en duda el proyecto Cruz Real. Derrota en casa ante el Once Caldas (2-1), doble caída ante el Unión (1-0; 2-1) y empate ante el Deportivo Pereira (0-0), en el ‘Coloso de la Ciudadela’, por mencionar las que más repercutieron en el oscuro presente del equipo rojiblanco, que pasó —en un abrir y cerrar de ojos— del puesto cuatro al décimo.
A Cruz Real no solo lo condenaban los resultados negativos, sino también esa inoperancia al momento de sumar puntos como visitante —solo sumó dos de 15 unidades en juego— y el nivel de un equipo que no levantaba cabeza, saliendo del ‘grupo de los ocho’ y jugando cada vez peor.
Juan Cruz Real dejó el equipo con un balance, en Liga II-2022, de cuatro triunfos, tres empates y cuatro derrotas, en once partidos jugados, para un total de 15 puntos sumados de 33 posibles y un rendimiento del 45%. Su equipo anotó 15 goles y recibió 12, sacando solamente en tres oportunidades su arco en cero. De visitante no logró victorias, protagonizando dos empates y tres derrotas.
En la Copa eliminó a Atlético Nacional en cuartos —los dos mejores partidos bajo su mando este semestre— y cayó en la ida de la semifinal ante el Unión (1-0), en el ‘Metro’, ya con el equipo sumido en la crisis de resultados.
cambio a tiempo. La dirigencia le quitó a tiempo —con nueve fechas por delante y antes del duelo decisivo de la semifinal de Copa— la batuta al argentino, para aplicar ‘la vieja confiable’, dársela al colombo-uruguayo Julio Comesaña, que logró —con mucha dificultad, porque le costó— enderezar el rumbo de un barco a la deriva.
El colombo-uruguayo, que arrancaba así su décima etapa en el club, no solo clasificó al equipo a la final de la Copa —en su primera partido—, ganando precisamente de visitante ante el Unión, sino que también lo metió finalmente al grupo de los ocho, luego de recibirlo en el puesto 10 de la Liga II-2022.
Pero no todo fue color de rosa con el cambio. Si bien el arranque dio motivos para ilusionarse, con triunfo ante Unión de visitante —el primero del semestre— y clasificación a la final de la Copa, los resultados que acompañaron al equipo después daban muestra de que había mucho trabajo por hacer.
{"titulo":"La reacción de Jarlan Barrera cuando Duque bota el penal y Junior clasifica ","enlace":"https://www.elheraldo.co/deportes/la-reaccion-de-jarlan-barrera-cuando-duque-bota-el-penal-y-junior-clasifica-950851"}
Las derrotas seguidas ante Pasto y Millonarios agravaron la crisis, hasta que Julio logró encontrar, medianamente, el equipo que necesitaba para poder levantarse. El colombo-uruguayo, con las falencias que había, hizo fuerte a su equipo atrás, para empezar a sumar con lo justo, logrando cuatro triunfos consecutivos por 1-0 —manteniendo su arco en cero—, dos de ellos de visitante (ante Alianza y Bucaramanga), donde tanto les costaba.
El empate ante Unión, en el ‘Metro’, y la derrota ante Envigado en el Parque Estadio Sur pusieron en duda la clasificación, pero Junior remató bien la fase ‘Todos contra todos’ sumando dos triunfos en las últimas dos jornadas, que finalmente le dieron la clasificación.
El balance de Julio en nueve partidos jugados en la Liga II fue de cinco triunfos, un empate y tres derrotas, para un total de 16 puntos obtenidos de 27 posibles (rendimiento del 60%). Si bien su equipo cayó en la consecución de goles, en comparación al de Cruz Real (15 contra 9), sí ganó fortaleza defensiva, sacando su arco en cero en cuatro oportunidades y solo recibiendo siete goles en contra, por los 12 que le anotaron al equipo de Juan Cruz Real en 11 partidos.
Comesaña logró, además, romper ese tabú de no poder sumar como visitante, acumulando tres triunfos (ante Alianza, Bucaramanga y Jaguares) en cinco partidos jugados lejos del ‘Metro’. Victorias que a la postre le dieron confianza al equipo y una sufrida clasificación.
Ahora empieza un nuevo torneo, sin favoritos, y con Junior en la pelea. El primer reto, la final de Copa, la cual va ganando ante Millonarios por 1-0. El segundo, la décima estrella.



















