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Carrillo será procurador hasta el viernes, cuando se tiene prevista la posesión de Margarita Cabello.
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“Se requieren acuerdos para una reforma social en la pandemia”

El jefe del Ministerio Público habló sobre el panorama de atención de la emergencia en el país y respondió sobre el futuro político o no que le espera.

El procurador general de la Nación saliente, Fernando Carrillo Flórez, hizo en EL HERALDO un balance de su gestión.

P.

¿Cuál es su balance?

R.

Lo primero es que fijamos una trilogía de objetivos cuando llegamos en enero de 2017, diciendo que esta era una procuraduría que se iba a acercar a la ciudadanía, y lo iba a hacer por la vía de tener la Constitución en la mano, respetando sobre todo la garantía de derechos. En segundo lugar, del lado de las víctimas, pensando no solo en las víctimas del conflicto, sino en las de la desigualdad y la discriminación, de la corrupción, de la degradación ambiental y de la deforestación, de los abusos del sistema de salud, de la inseguridad ciudadana. Y lo tercero era los pies en los territorios: desde el primer día dije que la falla sísmica de muchas agencias del estado era su bogotanización.

P.

¿En qué cree que debió profundizar?

R.

Los déficits que tiene Colombia en garantía de derechos son inmensos y por supuesto cualquier acción se queda corta frente a la magnitud de cómo diariamente se están vulnerando. Un segundo gran déficit es de ética pública, hay que ‘resetear’ el país, creer que la corrupción no paga, no da estatus, y un tercer déficit es el acceso a la justicia y por supuesto todo lo que representa el poder llegar a las regiones no únicamente con la fuerza pública, sino llegar con un sistema que busque prevenir por ejemplo el asesinato de los líderes sociales y la comisión de una cantidad de delitos, y no llegar a las autopsias siempre. La Procuraduría debe tener en ese sentido un papel mucho más protagónico a la hora de garantizar los derechos, somos una institución mediana, tenemos únicamente 4 mil funcionarios: la Fiscalía tiene ocho veces esos empleados, la Contraloría en este momento tiene un 50% más de empleados. Entonces nos tocó escoger las batallas, pero creo que tenemos mucho para mostrar. La forma cómo recuperamos dineros de la corrupción, la vigilancia de las empresas prestadoras de salud, creamos procuradurías delegadas ante la JEP, otra de asuntos étnicos, una ambiental y de servicios públicos.

P.

¿Qué cambios hubo frente a la procuraduría de Ordóñez?

R.

Esa es una muy buena pregunta, porque yo tengo en mi código genético la Constitución del 91, estuve en el movimiento de la Séptima Papeleta, hice la propuesta de la Constituyente, llegué a los 26 años a ser constituyente: el honor más grande de mi vida, fui presidente de la comisión de justicia. Y llegar a la Procuraduría, 25 años después, cuando el Consejo de Estado me dijo que me postulara, con muy poca opción, porque estaba llegando de 17 años fuera del país, era la materialización de un sueño, de todo lo que estaba pendiente en materia de cumplimiento de la Constitución. El enfoque nuevo que nosotros le dimos arrancó en innovar en materia de defensa del interés publico y desaprender, no necesariamente de esa última administración, que la Procuraduría no es una especie de vara de premios de la clase política, y por eso es para algunos una institución muy codiciada. Esta es una institución que no debe tener color político, yo no lo tuve, nunca he pertenecido a un partido, no tengo credencial. Estuve 17 años en el exterior muy desvinculado del país, cuando regresé a ser primero director de la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado, ministro de Interior y embajador en España, pues tenía en la mira regresar a cumplir con ese compromiso que tiene mi generación con la Constitución y logramos romper esas murallas y convertirnos en la armadura de los más vulnerables.

P.

¿Quiénes son los más vulnerables en Colombia?

R.

Me refiero a una cantidad de grupos que han estado siempre como a la vera del camino en la garantía de derechos, más ahora en estos 10 meses de pandemia: hoy en día los más vulnerables del país son por supuesto las poblaciones étnicas, indígenas y afros, los campesinos, los desempleados que quedaron por cuenta de la pandemia, los pobres, los niños, niñas, adolescentes y mujeres que son víctimas de la violencia doméstica y la violencia sexual, y también en plena pandemia los pacientes que no tienen acceso a la salud, los médicos y el personal de la salud.

P.

¿Cuál es la función más importante de la Procuraduría?

R.

La gente piensa que la Procuraduría viene es con una guadaña cortando cabezas de funcionarios públicos, y esa es una función, pero la más importante es la prevención de violaciones de derechos humanos y de corrupción. Lo que hicimos fue innovar a través de un mecanismo que es el poder del diálogo, es un nuevo poder, el de buscar la concertación, los consensos; no imponer decisiones. Pongo como ejemplo la primera gran directiva en relación con la política de defensa de la vida de líderes sociales, que la construimos conjuntamente con colectivos de líderes sociales, más de 100, sin ejercer una relación jerárquica, sino que llegamos a unos acuerdos. Por fortuna la vida me dio la oportunidad de trabajar en temas de desarrollo en el BID, con temas de reformas sociales, de justicia, reformas económicas y todas esas enseñanzas las traje para pensar en modernizar esta institución.

P.

¿Qué va bien y qué va mal en la atención de la pandemia?

R.

El gobierno ha hecho grandes esfuerzos, el Ministerio de Salud, particularmente, por tratar de fortalecer el sistema de salud, que venía bastante escuálido, con un recurso humano muy maltratado por las instituciones: los médicos han sido tratados como personajes de segunda, en términos de reconocimiento de sus derechos laborales y a la labor que cumplen. Estando ellos en la primera línea de fuego la sociedad colombiana debería entregarles todos los reconocimientos, pero que se traduzcan en derechos, no únicamente palmaditas en la espalda o aplausos en escenarios virtuales. Lo segundo es que hay que planear este proceso de vacunación con mucho cuidado: los países más desarrollados han tenido problemas graves de logística, Estados Unidos a 28 de diciembre no había llegado al 20% del objetivo que se había trazado en materia de vacunación, en Alemania hay grandes críticas porque no están alcanzando los insumos en las UCI, están escaseando las jeringas y sobre esto le advertimos al ministro de Salud. Tenemos procuradores regionales en todos los departamentos y recibo un informe semanal señalando las carencias en este momento y nuestra preocupación es la del estallido social, la necesidad de una reforma social para tratar de manejar el desempleo que va a golpear a la sociedad, para no hablar del hambre. El Gobierno debería liderar un gran acuerdo nacional en esta materia. Por estar pensando en el 2022 y en las elecciones se nos olvida que las sociedades avanzan es cuando logran grandes acuerdos.

P.

¿Qué hizo la Procuraduría por el personal de salud?

R.

Esta Procuraduría dio batallas por el reconocimiento de los derechos laborales de los médicos, porque este sistema miró para otro lado en materia de garantías en derechos de nuestros médicos. Hemos enviado más de 10 comunicaciones y hemos dado más de 10 batallas en relación con la estabilidad de las finanzas del sistema de salud, con el fortalecimiento de los hospitales regionales, con la vigilancia de las EPS; todas las denuncias que hicimos con las pruebas, con las unidades de cuidados intensivos, y ahora con el Plan Nacional de Vacunación.

P.

Hay sectores que señalan que algunos fallos disciplinarios tienen tintes políticos...

R.

Eso es completamente falso. Me gustaría que me hicieran la lista de las determinaciones de la Procuraduría que tienen sabor político. Eso dicen unos sectores, pero el hecho de que nosotros hayamos sancionado y ejercido control preventivo en todo el espectro político demuestra lo contrario: sancioné funcionarios públicos de los liberales, conservadores, los verdes, de los que consideran algunos la extrema izquierda, la extrema derecha. Jamás, precisamente porque no pertenezco a un partido, creo que deben ser usadas estas instituciones como trampolín, y muchas veces se los dije a los funcionarios de la Procuraduría, porque a eso venía acostumbrada la Procuraduría, a hacer favores a los amigos y a perseguir a los enemigos. A mí que me muestren una sola decisión en esa dirección. Es lo contrario, y eso es reconocido por los colombianos. Ejercí sin sesgos políticos, no entregué puestos a ningún partido.

P.

¿Va a lanzarse a la arena política al salir?

R.

Soy el menos autorizado para pensar en que los temas son de vanidades electorales. A este país le sobran candidatos presidenciales y le faltan grandes acuerdos, un país con 35 candidatos es un país que no es serio. Luis Carlos Galán, que fue con quien yo milité, demostró que lo primero que hay que hacer en política es tener un programa, una plataforma de acuerdos, demostrar que se conoce el país y que hay propuestas de solución a los problemas. Nosotros dejamos en seis cumbres de diálogo social documentos que nunca se pensó que se iban a dar, que tenían que ver con la reforma rural, la participación ciudadana, la necesidad de crear un ingreso mínimo vital y ahí estaban sentados desde la presidenta del CD, el señor Timochenko, la esposa del expresidente Uribe, dirigentes de izquierda, estudiantes, trabajadores, las mujeres, dirigentes empresariales, y demostramos que era posible llegar a acuerdos. Yo lo que voy a trabajar es como constructor de acuerdos nacionales, como puente entre tantos sectores y no insistir en esta polarización que nos tiene postrados.

P.

Este año se cumplen 30 años de la Constituyente, de la que usted fue artífice...

R.

Cuando hace 30 años iniciamos el proceso constituyente nadie daba 5 centavos por la posibilidad de un consenso en Colombia. Pasamos el año más dramático de la historia, que fue 1989, con terrorismo y victorias del narcotráfico contra la institucionalidad, y llegamos en 1990 al consenso más grande de la historia reciente de Colombia, que fue la Constituyente, que en 150 días produjo la Constitución más progresista y más garantista de América Latina, con ese sabor de un estado social de derecho.

P.

¿Cuál es la gran conclusión de la Constitución del 91?

R.

La gran conclusión es que el gran problema es que se ha aplicado muy poco y el gran desafío generacional es cumplirla. La Constitución fue visionaria, y lamentablemente no se han puesto en marcha mecanismos que nos puedan ayudar a terminar con la fractura política y social. No creo que sea por la vía de constituyentes que vayamos a transformar este país. Demostramos en una consulta nacional sobre la justicia, recorriendo todos los departamentos y consultando a 9 mil ciudadanos que la reforma a la justicia que exigen los colombianos es elemental, es fortalecer la justicia local y territorial, no más reformas de las altas cortes, es la justicia en los territorios, porque por la puerta de la justicia pasan todas las necesidades del país. La falla geológica del sistema político en Colombia es la desigualdad y la Constitución es un dispositivo para combatirla.

Cabello lo reemplazará

La exministra Margarita Cabello, según lo previsto, asumirá el próximo viernes la titularidad de la Procuraduría General de la Nación, en reemplazo de Carrillo. Durante su discurso de elección ante el Congreso en agosto pasado, la también expresidenta de la Corte Suprema apuntó que en la pandemia los colombianos “necesitan ingresos, centros de salud y hospitales, colegios de calidad, seguridad en las calles y caminos de progreso y bienestar. Este organismo vigila a los funcionarios públicos y son ellos los que tienen que dar estos resultados”. Frente a los planes que tiene para el Ministerio Público expuso que “la función preventiva y el control de gestión los fortaleceremos, no se pueden reducir a una vigilancia sin que se sienten las bases para mejorar la administración pública. Hay que modernizar la lucha contra la corrupción”. Y afirmó que será garantista con todas las vertientes políticas: “No nos importa el color del gato, lo importante es que cace ratones”.

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