Tras más de un año recorriendo el país en campaña, la precandidata presidencial Vicky Dávila asegura que su aspiración política se ha construido “sin maquinaria y con la gente”. En entrevista con EL HERALDO, la exdirectora de Semana habló de la Gran Consulta por Colombia, la alianza de la centro-derecha de la que haced parte, de sus duros enfrentamientos con el presidente Gustavo Petro y de las propuestas que plantea para seguridad, empleo, salud y vivienda.
Usted fue de las primeras en lanzarse a esta carrera electoral. ¿Cómo se siente después de más de un año de campaña?
Ha sido más de un año de trabajo. Me siento satisfecha de haber mantenido la decencia, la honestidad y de haber hecho una campaña limpia, sin dejarme enredar en los diablillos de los corruptos y de los politiqueros.
Hicimos una campaña sin maquinaria, sin jefes políticos, muy austera, sin buses ni tamales, lo cual es una berraquera en un país como Colombia, donde hacer política es complicado y, si eres mujer, aún más.
Recorrimos el país, hablamos con la gente, nos miramos a los ojos, escuchamos y construimos juntos un plan de gobierno. Por todo ese trabajo me siento satisfecha y tengo mucha fe en que vamos a ganar la Gran Consulta por Colombia este domingo.
La Gran Consulta por Colombia se ha presentado como una alianza del centro-derecha que, a diferencia de otros sectores, parece más unificada. ¿Comparte esa visión?
Totalmente. El ejercicio democrático de la Gran Consulta por Colombia es ejemplar. Hay un compromiso de acompañar a quien gane. Si gano yo, me acompañarán; si gana otra persona, la acompañaremos con la misma libertad con la que hicimos la campaña.
Aquí no se repartieron puestos ni vicepresidencias. No se repartió nada. Simplemente hicimos la tarea por la democracia, por Colombia y por ese propósito superior de sacar adelante al país.
En caso de que uno de los candidatos de esta consulta llegue a la Presidencia, ¿habrá algún tipo de acuerdo político entre quienes participaron?
El compromiso es el apoyo. Cada quien lo hará a su manera. Lo más bonito de esta consulta es la libertad: nadie obliga a nadie. Todos dimos nuestra palabra y somos gente seria.
Ahora lo importante es que los colombianos salgan a votar. Estoy convencida de que el Día de la Mujer, el 8 de marzo, puede ser el momento para elegir a una mujer. Espero que esa mujer sea yo.
Usted ha sido una de las figuras más críticas del Gobierno y también ha recibido fuertes ataques desde el oficialismo. ¿Le ha dolido ese trato?
Petro me trató muy mal durante todo el gobierno. Incluso estrenó conmigo lo de “muñeca de la mafia”. Pero tengo la satisfacción de que, como periodista y luego como candidata de oposición, siempre hice mi tarea: denunciar.
Cuando una parte del país estaba en luna de miel con Petro, desde Semana publicamos los Petrovideos, el testimonio de Nicolás Petro, luego el escándalo de la niñera, los audios de Benedetti y el caso de Olmedo López.
Eso ayudó a abrirle los ojos a muchos colombianos. Por eso, cuando Petro o sus aliados hablan contra mí, lo que hay es rabia porque yo denuncié su gobierno y su entorno.
El presidente ha advertido sobre supuestas maniobras fraudulentas en el sistema electoral. ¿Qué piensa de esas denuncias?
Aquí el único del que hay que desconfiar es de Petro y de Iván Cepeda. Esperemos que la jornada del domingo sea una buena jornada democrática. Petro quiere sembrar dudas porque después quiere desconocer el resultado si no le conviene.
Ojalá los colombianos salgan masivamente a votar. Sí hay riesgos en más de 300 municipios, según la Registraduría y la MOE, pero confío en que la gente participará.
Cuáles son las principales propuestas que usted le plantea al país?
Estamos proponiendo recuperar la seguridad y el sistema de salud. Queremos pagar la deuda de los medicamentos para que en el primer mes de gobierno no falten en los dispensarios.
También proponemos dos millones de soluciones de vivienda para madres cabeza de hogar, dos millones de empleos formales trabajando con los empresarios y una renta de 500.000 pesos mensuales para los adultos mayores.
Tenemos un plan para sacar adelante a Colombia.
Finalmente, usted dejó una carrera reconocida en el periodismo para entrar en la política. ¿Cómo ha sido esa experiencia personal?
Fue un sacrificio por Colombia, pero lo hice con amor, alegría, decisión y firmeza. Los colombianos me conocen y saben que no tengo máscaras.
Me siento contenta de haber recorrido nuevamente el país, de hablar con la gente y de construir un plan de gobierno con ellos.
Siempre vale la pena trabajar por Colombia. No me arrepiento ni un solo instante de haber tomado este camino. Ahora estoy en manos de Dios y de los colombianos.


