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Cuando el país apenas comenzaba a generar algo de confianza en torno al anuncio de las Farc de que liberará a los últimos diez uniformados que están en su poder, el grupo armado ilegal desató ayer una serie de ataques sobre la población civil que ponen en duda, una vez más, sus deseos de paz.

A eso de las tres de la madrugada, la columna móvil Jacobo Arenas, desde las montañas circundantes, atacó la población de Caldono, Cauca. 'Con fuego de francotiradores y otros artefactos, han disparado contra la población', dijo el general Óscar Naranjo, director de la Policía.

Habitantes de esa municipalidad informaron que unas diez casas, en el sector de la plaza, fueron dañadas. Dos militares resultaron heridos con los explosivos lanzados por los sediciosos. 'El combate más fuerte se dio como a las siete de la mañana', explicaron. La Fuerza Aérea informó que aviones de combate atacaron a los guerrilleros quienes se replegaron a la zona selvática.

Desde Popayán, luego de un consejo de seguridad, el presidente Juan Manuel Santos anunció que aumentarán el pie de fuerza. Y dijo que Policía y Ejército van a actuar con más agresividad.

Otro ataque de las Farc tuvo lugar en El Tarra, Norte de Santander, donde seis civiles, entre ellos un niño, resultaron heridos al ser detonada una bomba que iba dirigida contra el comando de la Policía de esa localidad.

Mientras en Bogotá el CICR y Colombianos por la Paz revisaban el protocolo para la posible liberación, en Putumayo, zona rural de Puerto Guzmán, murieron en una emboscada cuatro militares de la vigésima séptima brigada. El Ejército dijo que el resguardo de Calenturas fue usado como escudo por las Farc.

Crítica de Uribe

En varios mensajes por Twitter, el expresidente Álvaro Uribe calificó como un engaño el anuncio de las Farc, le dijo al gobierno Santos que no celebre y exija la liberación de todos los secuestrados. También dijo que el 'protector en Venezuela' de la guerrilla está 'feliz cuando los terroristas se visten en piel de oveja'.

Por José Granados Fernández
@NacionalEH