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En paz, poca movilidad en el transporte, con denuncias oficiales de supuestas infiltraciones de ilegales entre los manifestantes y en medio de una invitación de líderes de izquierda a abandonar la protesta, se cumplió ayer el inicio del paro nacional agrario indefinido, convocado por las Dignidades Agropecuarias que han señalado incumplimientos por parte del Gobierno en al menos la mitad de los acuerdos pactados en la huelga campesina de 2013.

Sin bloqueos de vías, hubo 13 concentraciones de labriegos en todo el país, las más numerosas en los departamentos de Huila, Putumayo y Boyacá, desde donde se mermó en parte el transporte de alimentos hacia la capital del país.

Ante las manifestaciones, la Policía, a través del Escuadrón Móvil Antidisturbios, Esmad, estuvo alerta a las situaciones que pudieran presentarse que, no obstante, según el director de la Policía, general Rodolfo Palomino, se redujeron a 'un conato de barricadas' en la localidad boyacense de Chiquinquirá, por lo que el alto oficial resaltó 'la actitud responsable' de los agricultores.

También, en la capitalina Universidad Nacional, varios estudiantes quemaron llantas en la vía pública y se enfrentaron a piedras y artefactos caseros contra las tanquetas del Esmad, sin que los episodios pasaran a mayores.

Por su parte, el líder de Dignidades Agropecuarias, César Pachón, advirtió que los campesinos han sido 'traicionados' por el Gobierno y por 'personas con intereses particulares, reiterando que el Ejecutivo ha incumplido los acuerdos del paro pasado, donde hubo 20 días de bloqueos entre agosto y septiembre.

Añadió Pachón que la protesta se adelanta con firme intención de que en un futuro 'no se acaben los campesinos en Colombia, como ha sucedido en otros países con más años de TLC, donde ya no hay campesinos'.

Mientras tanto, en la sede del Ministerio de Agricultura, el jefe de la cartera, Rubén Darío Lizarralde, no pudo reunirse con los líderes del campo porque al parecer un grupo manifestó sentirse excluido de la reunión que estaba programada para las 8 a.m.

'Les mandé a decir que con mucho gusto mañana los podemos esperar porque el equipo tiene que trabajar y no podíamos seguir esperando', dijo el ministro, al tiempo que enfatió en que el diálogo está abierto para todos, sin excepciones.

Lizarralde ya se había reunido el viernes pasado en Tunja con los campesinos, sin que se lograra llegar a acuerdos previos al inicio del paro.

De otro lado, el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, publicó en su cuenta de Twitter dos panfletos supuestamente distribuidos por el Frente 58 de las Farc en Córdoba, y por el Frente 40 en el Meta con 'consejos' para apoyar el paro.

De la misma forma, el ministro del Interior, Aurelio Iragorri, ratificó las denuncias oficiales de presuntas infiltraciones de grupos armados ilegales entre los labriegos que se movilizan en las distintas regiones: 'está comprobado que en algunas zonas del país, por ejemplo en Caquetá, hay algunos municipios donde las Farc estuvieron pidiendo una cuota de 300 mil pesos a los agricultores y ganaderos de la zona para apoyar el paro'.

La vicefiscal (e) Alexandra Ladino dijo que aún no se tiene información al respecto de estas denuncias, aunque dijo que se investigarán las actuaciones que se presenten.

A su vez, el coordinador de la ONU en Colombia, Fabrizio Hochschild, advirtió al Gobierno que es 'muy importante para evitarla (la violencia) que se deje de estigmatizar las protestas como si fueran una extensión de la guerrilla'.

El Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo denunció la retención ilegal por parte de la Policía en el Catatumbo de cerca de 40 campesinos que iban a participar en las manifestaciones.

Entre tanto, el defensor del Pueblo, Jorge Armando Otálora, respaldó el derecho a la protesta, pero pidió a los labriegos que 'no taponen carreteras, no atenten contra vehículos y no afecten la vida diaria de las comunidades'.

La exsenadora de izquierda Piedad Córdoba envió una carta a los líderes del campo pidiéndoles dialogar con el Gobierno y agotar todas las instancias antes de continuar con el paro.

Llamado de Santos. Anoche, el presidente Santos invitó a los campesinos y a las organizaciones sociales agrarias a trabajar juntos para buscar soluciones a los problemas del campo. 'Quiero hacer un llamado hoy a todos los campesinos y a todas las organizaciones sociales agrarias para que trabajemos juntos en esa misma dirección. Y que no acudamos a vías de hecho ni a paros, sino que trabajemos juntos', expresó.

Análisis

Por Jairo Parada

El paro agrario en la región Caribe

Por qué no hay paro en la región Caribe? 1.) Hay una razón histórica que se remonta al os movimientos campesinos en los 70´s en la Costa que luchaban por la tierra. Misael Pastrana rompió el pacto agrario de los 60, con las leyes retardatarias del Pacto de Chicoral. El movimiento campesino de la Costa, se opuso y adhirió a la Anuc-Línea Sincelejo, mientras que Cundinamarca, Boyacá, Huila y otros, adhirieron a la Línea Armenia, que eran minifundistas, y acogieron el modelo agrario del gobierno. Ante el desmantelamiento de la estructura institucional con las reformas neoliberales de los 90s, estos últimos se endeudaron con los bancos, y sufrieron los embates de la apertura y el contrabando, que hoy introduce US$25 millones diarios desde Venezuela y Ecuador en productos agropecuarios. Los TLC son apenas la gota que rebasa la copa. 2.) Desde los 90, la acción de las AUC generaron un despojo de 1,104,844 hectáreas, y decapitaron la dirigencia agraria a sangre y fuego. 3.) Lo acaecido en el Caribe destruyó parte de la economía campesina de productos de pan coger, imponiendo un modelo orientado a la ganadería extensiva, el cultivo de palma africana, la industria de la madera como la teca y el eucalipto. Y, el café, la papa y el arroz, quedaron con poca representación campesina en la Costa. En esta zona se estima que quedan 300,000 hectáreas en manos de los campesinos, las cuales son un activo para una estrategia de recuperación agrícola.