La situación de Gabriel Sánchez Piña, un joven venezolano de 19 años diagnosticado con Trastorno del Espectro Autista (TEA), ha generado preocupación entre familiares y organizaciones defensoras de derechos humanos, luego de conocerse las condiciones en las que permanece preso en Caracas.
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Actualmente, Gabriel se encuentra detenido junto a su hermano Levy en el centro de reclusión Zona 7 de Boleíta, donde enfrenta cargos relacionados con “terrorismo, traición a la patria y asociación para delinquir”.
Tras permanecer dos meses sin contacto con sus hijos, María “Marita” Piña logró finalmente visitarlos y conocer su estado físico. Según relató en entrevista al periodista Seir Contreras, Gabriel presenta una pérdida considerable de peso, signos de debilidad y un evidente deterioro en su salud. Indicó que actualmente pesa entre 40 y 42 kilos y luce visiblemente afectado.
“Estaban muy delgados, con ojeras y un color amarillento en la piel”, afirmó. De acuerdo con el testimonio familiar, las crisis emocionales que sufre Gabriel, producto de su condición, han complicado su permanencia en el lugar.
Ante esta situación, las autoridades decidieron ubicarlo en la misma celda con su hermano para que pudiera brindarle apoyo emocional. Sin embargo, la situación de Levy también es delicada. El joven fue sometido recientemente a una intervención quirúrgica y presenta fuertes molestias en los riñones, sin recibir, según la denuncia, atención médica adecuada.
El caso ha sido seguido por organizaciones defensoras de presos políticos y derechos humanos. Alfredo Romero, director vicepresidente del Foro Penal, manifestó su preocupación por la falta de preparación del personal penitenciario.
A través de sus redes sociales, señaló que ningún funcionario del centro estaría capacitado para atender a una persona dentro del espectro autista, por lo que considera urgente revisar la situación de Gabriel. “Debe ser liberado de inmediato”, expresó.
Asimismo, familiares y activistas han solicitado a las autoridades venezolanas garantizar condiciones dignas, acceso a atención médica especializada y respeto a los derechos fundamentales de los detenidos.
Además, han pedido el acompañamiento de organismos internacionales ante lo que califican como un caso de alta vulnerabilidad, debido a la condición médica del joven.
Mientras tanto, su madre continúa pidiendo justicia y protección para sus hijos, insistiendo en que ambos necesitan atención médica urgente y un proceso legal transparente.





















