Compartir:

Un ciudadano colombiano, identificado como Eduardo Jose Restrepo Caballero, de 27 años y residente de Barranquilla, fue arrestado en Estados Unidos tras ser señalado de causar destrozos en el baño del avión en el que estaba a punto de ser deportado a su país.

Lea: Gobierno de Ecuador confirma que menor retenido por inmigración permanece bajo custodia de EE. UU.

De acuerdo con el medio estadounidense ‘WPLG local 10′, el caso se presentó el pasado martes 20 de enero en el Aeropuerto Internacional Fort Lauderdale-Hollywood, en el estado de Florida.

Justo antes de que el vuelo, operado por la aerolínea estadounidense de bajo costo Spirit Airlines, despegara con destino a Bogotá, una tripulante de cabina de pasajeros alertó sobre una situación violenta en el baño de la aeronave.

PexelsImagen de referencia de aviones en un aeropuerto.

Eduardo Jose Restrepo Caballero estaba siendo escoltado en ese vuelo por funcionarios de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, como parte del proceso de deportación administrativa.

Según el reporte de los agentes de la Oficina del Sheriff de Broward, en momentos en que la aeronave se movilizaba por la pista preparando el despegue, el colombiano entró al baño trasero y “comenzó a destruir los paneles de las paredes”.

Lea: Filtran audio de Delcy Rodríguez tras captura de Maduro: “Nos dieron 15 minutos para responder o nos matarían”

Asimismo, el informe señala que Restrepo Caballero “arrojó grandes cantidades de papel dentro del inodoro” y “derramó o vertió un líquido desconocido en el piso”.

Cuando la tripulante de cabina se percató de la situación le llamó la atención al colombiano y le pidió que regresara a su asiento.

El avión regresó a la puerta de embarque y los pasajeros fueron evacuados. Según recoge ‘WPLG local 10′, un equipo de mantenimiento estimó los daños en 10 mil dólares, casi 36 millones de pesos colombianos.

Lea: El narcotraficante y exolímpico Ryan Wedding fue arrestado en México y será enviado a EE. UU.

Jose Restrepo fue arrestado e ingresado a la cárcel principal de la Oficina del Sheriff del Condado de Broward, con una fianza de 2.650 dólares y una retención migratoria.

Los cargos que enfrenta son por daños criminales graves y alteración del orden público.