El contralor departamental, Luis Carlos Pertuz, aseguró que los costos adicionales por mil millones de pesos en la restauración de la Piscina Olímpica estuvieron justificados.
'Sobrecostos es sinónimo de costos adicionales, eso no es pecado. La administración anterior tuvo que hacerle unas adecuaciones a la piscina que de pronto no estaban contempladas en el valor inicial de la obra como son el tablero, camerinos especiales, entre otros', dijo, el funcionario, en visita realizada ayer a EL HERALDO.
Recordó que la obra entregada ayer por parte del gobernador José Antonio Segebre, inicialmente se proyectó en $2.700 millones y terminó costando alrededor de $3 mil 700 millones, que están plenamente justificados en todas las adecuaciones que se le hicieron.
Según Pertuz, el complejo deportivo cuenta con todas las especificaciones para que los deportistas puedan participar en competencias nacionales e internacionales.
Cuestionó el retraso en la obra y la demora, señalando que 'de pronto aquí nos quedamos con el síndrome del espejo retrovisor que es lo que le pasa a muchos mandatarios que cuando llegan no reconocen la gestión del anterior y de pronto esto fue lo que sucedió se quedaron en unos pequeños detalles, unas grietas, unos desniveles que perfectamente con la póliza de cumplimiento y de estabilidad de la obra se podían corregir y así fue'.
El Jefe del ente de control considera que faltó diálogo entre el contratista, el interventor y el actual director de Indeportes. 'Se privó a los atlanticenses de disfrutar de la Piscina Olímpica por espacio de un año', dijo al anunciar control de advertencia al Director de Indeportes, Ramón Carbó, para que en procesos similares que tengan que ver con complejos deportivos no haya esta demora.


