El lunes anterior se divulgó la oficialización del padre Cyrillus Swinne, también conocido como el padre Cirilo, como facilitador para diálogos entre miembros de las estructuras criminales de ‘los Pepes’ y ‘los Costeños’ en el suroccidente de Barranquilla.
Se trató de la Resolución 061 de 2026, emitida por la Oficina del Comisionado de Paz, Otty Patiño, con la que el religioso de una extensa labor social en el suroccidente de la capital del Atlántico tendría la misión de acercar en los próximos tres meses a miembros de las estructuras que operan desde esa zona de la ciudad.
Sin embargo, este martes 17 de marzo, en medio de una sesión ordinaria en el Concejo de Barranquilla, el padre Cirilo dio algunos detalles de lo que será su apoyo en esta dura misión de sacar a los menores de la delincuencia.
En diálogo con medios, el carismático Cirilo dejó claro que su tarea “no será hablar con los cabecillas” sino será estrictamente con los jóvenes.
“Yo trabajo con los jóvenes y lo que haré es llevar las iniciativas sociales a la mesa de diálogos. Si no hay inversión social en estos procesos es tiempo perdido”, afirmó el padre.
Entretanto, Camilo Pineda Serje, facilitador del proceso de paz urbana en Barranquilla con esos grupos criminales y delegado de la Consejería Comisionada de Paz (CCP) en el departamento de Atlántico, manifestó que hay que hacer un esfuerzo para sacar de la delincuencia a los menores de edad y a los jóvenes, quienes son hoy los protagonistas de las estructuras armadas.
“Necesitamos abrir las puertas con el Distrito para canalizar más ayudas. Ahora con el acompañamiento de Cyrillus, tenemos la posibilidad de dar unos pasos de intervenciones piloto para demostrar algo: que la gestión de paz sirve y que la gestión de paz funciona”, expresó Pineda.





















