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El tambor y la trompeta pregonan con tristeza la muerte de Teófilo Ripoll, reconocido coleccionista de música y gestor cultural en Barranquilla.

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De forma preliminar se conoció que el cuerpo sin vida del melómano, especialmente de salsa y música afroantillana, fue hallado en un caserío del corregimiento de El Piñón, Magdalena, al parecer, con signos de tortura y heridas de bala.

Según el testimonio de una allegada, Ripoll fue visto con vida por última vez el 4 de febrero, cuando viajaba en un ‘Johnson’ (embarcación) desde el municipio de Salamina, Magdalena, con destino a ‘El Fogón’, un puerto donde atracan pescadores y viajeros locales en el corregimiento de Puerto Giraldo, jurisdicción de Ponedera, Atlántico.

La allegada narró además que, durante el viaje, la víctima se había encontrado con la pareja de ella y le saludó, informándole que se dirigía a un banco del municipio de Sabanalarga para desbloquear una tarjeta.

A partir de ese momento no se supo más nada de Ripoll, a quien su familia lo llamó de forma desesperada al no obtener información de su paradero tras varias horas de su travesía.

Desafortunadamente, familiares e integrantes del movimiento del Gremio Salsero en Barranquilla informaron que su cuerpo había sido hallado sin vida en un caserío de El Piñón, Magdalena.

Al parecer, el cadáver registraba signos de tortura e impactos de bala, por lo que las autoridades manejan la investigación como un crimen violento.

Desde redes sociales, sus familiares, amigos y miembros de diversos gremios musicales exigen a las autoridades el esclarecimiento de este trágico episodio que enluta sus corazones, manifestando que Ripoll era un ciudadano querido por su bondad y amistad.

“Hoy la familia de la salsa en nuestra ciudad se viste de luto ante la partida de Teófilo Ripoll, que fue conocido por muchos dentro del movimiento salsero barranquillero como un apasionado defensor del género, un melómano auténtico, de esos que no solo escuchan salsa, sino que la sentía y la vivía (…) Su presencia en eventos, tertulias, encuentros musicales y espacios radiales siempre aportó conocimiento, respeto por la historia y amor por la música”, se lee en una de las publicaciones.