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Puede que tenga 24 años, pero eso no está tan claro. Como tampoco lo está dónde vivirá, o por lo menos hasta hoy. El destino de Chucho, el oso de anteojos que vive en el zoológico de Barranquilla se debatirá hoy en una audiencia pública desarrollada en Bogotá.

Su historia es larga y con muchos tropiezos para este oso andino (Tremarctos ornatus). Quizá no tan difícil como el momento de su especie que se encuentra en estado vulnerable de acuerdo con la clasificación de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), pero sí sin un futuro claro debido a un habeas corpus, tras ser trasladado de Manizales a Barranquilla.

Chucho ha ocupado un espacio grande en la agenda de los medios de comunicación nacionales. Primero fue anunciado su traslado a Barranquilla desde Manizales y luego, a medida que pasaban los días, de un proceso jurídico en el que el abogado Luis Domingo Gómez pedía su regreso al que fue su hábitat por 18 años.

Hoy, a partir de las 8 de la mañana, en la Sala de Audiencias de la Corte Suprema de Justicia se definirá el futuro del oso. Mientras eso sucede en EL HERALDO recordamos los hechos más importantes en la vida de un individuo de la única especie de osos que habita Suramérica.