El Consejo de Estado ordenó la suspensión provisional de la norma que establecía la obligatoriedad de la presencia del ministro de Hacienda y Crédito Público para que la Junta Directiva del Banco de la República pudiera sesionar, deliberar y tomar decisiones.
En ese sentido, dicha medida se adoptó como parte de un proceso judicial que analiza la legalidad de la composición de ese órgano y su regulación en los estatutos del banco central.
Sobre esto, el Gobierno de Gustavo Petro reaccionó criticando la decisión. El ministro del Interior, Armando Benedetti, aseguró que la decisión deja “la mesa sin una pata” y cuestionó que, a través de fallos judiciales, se siga limitando la capacidad de acción del Ejecutivo en materia económica.
Además, defendió que la política económica del país no puede construirse sin participación activa del Gobierno nacional.
“Quien tiene realmente a su cargo el manejo de la economía, es el Banco de la República. Pero eso se necesita de buena parte de los impuestos, la tarea que haga la parte legislativa, y también el ejecutivo. Y usted va a excluir del ejecutivo, está quedando la mesa sin una pata”, socializó Benedetti.
Insistió en que la política económica debe ser construida “mancomunadamente y macroeconomía”, y sostuvo que la decisión del Consejo de Estado termina debilitando la capacidad del Ejecutivo para actuar en asuntos económicos.
Por otra parte, gremios como AmCham Colombia, manifestaron que las instituciones no pueden depender de una silla vacía.
“La decisión del Consejo de Estado recuerda que coordinar no es subordinar y presidir no es vetar. La autonomía del Banco de la República protege la estabilidad económica, la confianza y el bolsillo de los colombianos. Qué importante es para Colombia que existan instituciones que pongan límites, hagan respetar la Constitución y eviten que la coyuntura política bloquee el funcionamiento del Estado”, dijo María Claudia Lacouture, presidenta de AmCham Colombia.


