Como una “agresión económica”. Esto fue la posición del ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, quien rechazó la medida arancelaria impuesta por Ecuador con una tasa de 30 % a importaciones de Colombia por falta de cooperación antidrogas.
En ese sentido, el jefe de la cartera de Minas y Energía señaló que en materia energética Colombia ha actuado con hechos, cooperación y solidaridad.
“Mantuvimos la venta de energía a Ecuador cuando su sistema más lo necesitó, exportando incluso en muchas ocasiones más de 450 MW de manera sostenida (90% de capacidad que posee la infraestructura de exportación), incluso cuando nuestro sistema estaba pasando por la situación hidrológica de sequía más crítica de toda su historia debido a los efectos del cambio climático. Aun así, mantuvimos las exportaciones y el abastecimiento de los hogares colombianos”, dijo Palma.
A su vez, indicó que, previendo que los embalses de Mazar y Coca Codo de Ecuador pudieran estar con niveles bajos, se publicó recientemente una resolución para habilitar que las iniciativas privadas pudieran participar de las ventas de energía entre países, ampliando la cooperación energética binacional ante posibles déficits.
“He ordenado desmontarla”, puntualizó.
Palma dijo que Colombia no ha sido ajeno a los ataques mal intencionados de los grupos narcotraficantes en el sur-occidente del país.
“El pasado mes de diciembre sufrimos un atentado a nuestra infraestructura eléctrica, el cual afectó la capacidad de exportación de electricidad. La acción coordinada de nuestra fuerza pública, el Ministerio de Minas y Energía, los operadores de red de la zona, y el operador del sistema, logramos reconfigurar nuestros circuitos para mantener los volúmenes de exportación que nuestro hermano país requiriera. Actuamos con diligencia y cooperación”, detalló.
Acto seguido, dijo que “la demanda de energía eléctrica de Ecuador actualmente oscila entre los 92 y los 100 Gigavatios-hora diarios (GWh-día), de los cuales, como lo evidencia el registro de exportación de energía de XM, incluso después del atentado a nuestra infraestructura eléctrica, se ha mantenido alrededor de los 8.0 GWh-día”.
“Gracias a los acuerdos de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) y la fortaleza de nuestra infraestructura eléctrica, como lo muestra la gráfica, Colombia actualmente provee entre el 8% y 10% de la energía que se consume nuestro hermano país. Por eso es primordial el diálogo entre naciones y no medidas unilaterales que solo afectan a nuestros pueblos”, socializó Palma.



















