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El incremento del salario mínimo tendrá efectos muy duraderos sobre la inflación en Colombia, incluso más allá del 2026. Así lo estableció un reciente estudio de Corficolombiana.

Hay que recordar que la inflación cerró el 2025 en 5,1 %, reduciéndose tan solo 10 puntos básicos (pbs) frente al nivel de 2024 y parqueándose por encima del 5 % durante la mayor parte del año. Según Corficolombiana, el proceso desinflacionario se agotó desde finales de 2024 y el país completó en 2025 cinco años consecutivos con la inflación por encima del rango meta del Banco de la República.

En ese sentido, manifestaron que, frente a sus pares de Latinoamérica –Brasil, Chile, México y Perú–, Colombia es el único país en donde la inflación sigue por fuera del rango meta.

“La elevada indexación del componente de servicios a inflaciones rezagadas y a incrementos desproporcionados del salario mínimo es la principal causa del desanclaje estructural de la inflación en Colombia”, señalan.

Ahora bien, advirtieron que el aumento desproporcionado del salario mínimo cambió de forma significativa el panorama macroeconómico de 2026. “Ahora esperamos que la inflación se acelere a 6,5%, superior al 4,9% que proyectábamos previamente, donde el mayor impacto provendría de comidas fuera del hogar y otros servicios. Además, vemos riesgos al alza por el lado de la demanda y al posible aumento en las tarifas de energía y gas por el desabastecimiento en estos sectores”.

Agregaron que la apreciación del peso podría contribuir a moderar las presiones inflacionarias. Sin embargo, resaltaron que el mayor dinamismo de la demanda interna prevalecería, por lo que el efecto desinflacionario de la apreciación cambiaria sería limitado.

“Los efectos inflacionarios del excesivo incremento del salario mínimo se trasladarán también al 2027, pues los arriendos y otros rubros del IPC se indexarán a la inflación más alta de 2026. La posibilidad de que la inflación vuelva al rango meta del Banco de la República se postergaría al menos hasta después de 2027”, indicó Corficolombiana en su informe.

Añadieron que el impacto inflacionario del ajuste del salario mínimo reforzará el desanclaje de las expectativas de inflación y obligará al Banco de la República a subir con fuerza la tasa de política monetaria.

“Anticipamos que las expectativas de inflación serán el principal determinante de las decisiones de política monetaria en los próximos meses”, precisaron.