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La decisión de la calificadora de riesgo Standard & Poor’s de reducir la calificación de Colombia como emisor de deuda soberana en moneda extranjera de BBB a BBB- y en moneda local de BBB+ a BBB, con perspectiva estable, tendrá un efecto moderado sobre los indicadores financieros y reales del país, según afirman analistas.

Un análisis de Fiducóldex señala que es importante considerar que 2 de 3 calificadoras como son Moody’s y Fitch, mantienen a Colombia con calificación BBB con perspectiva estable, lo que deja a Colombia como un país con calificación BBB aún con la decisión de S&P.

Agrega que el riesgo de que el país pierda el grado de inversión 'es muy bajo', pues no se esperan cambios de calificación a corto plazo.

De acuerdo con el equipo de Protección, algunos efectos inmediatos del anuncio, realizado el pasado lunes, en el mercado local fueron la desvalorización de los títulos de deuda pública (TES) y la depreciación del peso colombiano.

'Esta es una nota que no se veía desde 2013 y representa el primer recorte en más de 18 años para el país, la noticia sorprende por el momento y no por la decisión en sí, ya que hace varios meses el deterioro de las cifras del país alertaba en el frente fiscal', señala un analista de Protección.

Por su parte el Grupo de Investigaciones Económicas de Bancolombia, indica que la rebaja en la calificación es el resultado de las menores previsiones de crecimiento económico, la dependencia de ingresos fiscales extraordinarios y la vulnerabilidad del país al choque de la caída de los precios del petróleo.

Prevé efectos sobre la tasa de cambio y la prima de riesgo soberano que pueden presentar tendencia al alza, además el déficit fiscal puede aumentar al igual que la inflación por la presión al alza de la tasa de cambio. También se pueden desacelerar los flujos de inversión extranjera.