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Junior volvió a mostrar credenciales en un partido donde hizo valer su estatus de favorito, ganando 3-2 al Deportivo Pereira, en Armenia, gracias al doblete de Cristian Barrios y al golazo de tiro libre de Luis Fernando Muriel.

Triunfo redondo de los rojiblancos en un partido que parecía enredarse, pero en donde el ‘Tiburón’ mostró toda su fortaleza para mantenerse siempre adelante en el marcador.

Los dirigidos por Alfredo Arias fueron claros dominadores del juego en la primera parte, generando aproximaciones, pero fallando casi siempre en la última jugada.

Chará era el eje ofensivo del equipo, el que hacía jugar a todos. Metió hasta cuatro pelotas de gol, hasta que en la quinta llegó el tanto que abrió el marcador. Asistencia milimétrica, entre líneas, para que Cristian Barrios recibiera de frente al arco, eludiera al arquero del cuadro matecaña y definiera a placer para el 1-0 parcial.

Era un monólogo. En la cancha había solo un equipo y había, por fin, hecho la tarea de mandarla a guardar para irse con la ventaja al descanso.

El Pereira reaccionó en la segunda parte. En un ataque de valentía logró ‘tutear’ a un Junior que salió confiado.

Avisó Gustavo Torres con un gol anulado por el VAR por mano previa. Hasta que llegó el tanto de la igualdad en los pies de Santiago Aguilar, que aprovechó una desatención en la marca, a la salida de un tiro de esquina, para meter un cabezazo cruzado, que dejó sin opciones a un Jefferson Martínez que pudo hacer más (1-1).

Junior, en lugar de bajonearse, sacó pecho y fue por más. Arias echó mano de Luis Fernnando Muriel y el crack atlanticense se ‘sacó de la chistera’ un golazo de tiro libre, gracias a un remate violento, que se metió en un ángulo imposible para el arquero Jorge Martínez (2-1).

Ese ‘bombazo’ era el punto de desequilibrio que buscaba Junior para ‘matar’ el juego. Pero el Pereira mostró arrestos físicos y logró igualar nuevamente las acciones, en los pies del experimentado Gustavo Torres. El delantero capturó un rebote, a la salida de un tiro de esquina, y metió un botinazo entre las piernas del arquero Jefferson Martínez, que nuevamente quedó debiendo en la acción, no como culpable directo, pero sí dejando esa sensación de poder hacer más para evitar la anotación matecaña (2-2).

Parecía que al ‘Tiburón’ se le escapaban dos puntos que siempre tuvo en el bolsillo, porque fue más en los 90 minutos. Pero Kevin Pérez, que también ingresó para la segunda parte, se ingenió una gran acción individual, a seis minutos del final, para dejar a dos rivales en el camino y dejarle servido el gol a la figura del partido, el barranquillero Cristian Barrios, que definió cruzado, para dejar estático al arquero Martínez (3-2). Ahora sí, se acabó todo.

No hubo reacción del rival, no hubo gol a la heroica para salvar un punto como local. Los dirigidos por Arturo Reyes ‘entregaron armas’ y reconocieron el justo triunfo rojiblanco.

Partido redondo para Junior, no solo por la victoria, sino porque llega de la mano de dos refuerzos que necesitaban este envión anímico para seguir creciendo en lo futbolístico, luego de un inicio complicado.

El ‘Tiburón’ llega a seis puntos y deja otra gran imagen.