
Henry Zambrano fue una de las perlas que surgió de aquella famosa Selección Atlántico infantil de 1987, que deleitó al público, que asistía en masa para observarla en el estadio Romelio Martínez, con su buen fútbol y espectáculo.
Junto a Víctor Pacheco, Oswaldo Mackenzie, William Fiorillo, Alfredo Nieto, Douglas Molina y Modesto Gaibao, entre otros, formaron un equipo demoledor, siendo la base de la Selección Colombia prejuvenil que representó al país en el Mundial de la categoría realizado en Escocia, en 1989.
El Ferry, como siempre fue conocido en el ámbito futbolístico (nació en el barrio El Ferry de Soledad), levanta el pecho y orgulloso, recuerda aquel equipo. 'No ha salido, ni saldrá una Selección Atlántico como esa del 87. Ese equipo daba mucho espectáculo, en cualquier estadio salía a jugar con personalidad. Nosotros llenábamos el Romelio Martínez, la gente gozaba con nuestro fútbol, son épocas que no volverán', recuerda mientras su mirada se llena de nostalgia.
Ahí nació una excelente carrera que duró 17 años, pasando por varios equipos del balompié nacional y del exterior (pasó por La Serena de Chile y la MLS de los Estados Unidos).
Su mejor etapa la vivió en Medellín, donde fue ídolo tanto en Atlético Nacional como en el Poderoso de la Montaña.
Precisamente vistiendo la camiseta del Medellín, vivió el momento más feliz y más triste en el fútbol. Lo curioso es que ambas vivencias las experimentó en un solo partido, y tiene como protagonista antagónico a su amado Junior.
'(Risas)... Es una anécdota muy curiosa. El momento más feliz y el más triste en el fútbol lo viví en un solo partido... ¡increíble! El hecho ocurrió en la disputa del título de 1993. El momento feliz fue cuando vencimos en el clásico a Atlético Nacional y con ese triunfo, que no era cualquier triunfo, era ante el eterno rival, nos coronábamos campeones. Ya era un hecho, estábamos dando la vuelta olímpica, era mi primer título profesional, le estábamos dando una alegría a la hinchada del poderoso luego de 37 años de sequía, pero unos minutos después mi compadre Mackenzie hizo el gol en Barranquilla, en el último segundo, y se dañó todo, Junior fue campeón y nosotros no podíamos creer lo que estaba pasando. Ahí viví el momento más triste. Pero bueno, así es el fútbol', cuenta.
Otro de los momentos que más lo llena de nostalgia fue su paso por el Junior. Fue corto, pero dejó un recuerdo imborrable. Con la camiseta rojiblanca anotó, según su concepto, el mejor gol de su carrera. El momento, el rival y el escenario lo certifican: el Metropolitano lleno, Barranquilla era una locura y al frente el poderoso Boca Juniors.
'Empezamos perdiendo, empató Arriaga y después yo anoto un golazo para ponernos 2-1. Supero a Bermudez en velocidad y sacó un derechazo que deja sin posibilidades a Óscar Córdoba. Después bajamos la guardia, Boca nos voltea el marcador y gana 3-2. Yo creo que si hubiésemos sacado un resultado positivo en Barranquilla nosotros pasábamos esa serie, porque en Argentina no íbamos a perder', aseguró.
Henry Zambrano hará parte del Showbol Power que se realizará mañana en el Elías Chegwin. Cuando El Ferry entre a la cancha, muchos recordarán su goles, su habilidad y sus inolvidables gambetas.
Por William González Badillo
Twitter: @wigoSports



























