“Leer ficción es como ver animales disecados”: Julio Paredes

En su más reciente libro, ‘Aves inmóviles’, el escritor colombiano propone la taxidermia como metáfora de la literatura. 

Cortesía
Julio Paredes, también autor de ‘La celda sumergida’. Cortesía
Más contenidos
Por: Ivonne Arroyo @ivonnearroyom

Temas tratados

Cultura

En su más reciente libro, ‘Aves inmóviles’, el escritor colombiano propone la taxidermia como metáfora de la literatura. 

Julio Paredes (Bogotá, 1957) pasaba horas observando y reflejándose en los ojos de los objetos en los que se han convertido los animales disecados de la colección del Museo Americano de Historia Natural​ de Nueva York, ciudad donde vivió. Le maravillaba cómo, a través de la taxidermia, las personas acuerdan ver en esas pequeñas aves inmóviles una supuesta imagen que les resulta real, aunque no lo sea. 

Para Paredes, ese oficio de disecar animales, ese pacto que sella quien mira  las pupilas de este animal muerto, resulta una “metáfora o símil de la lectura y la escritura de ficción”, una de las reflexiones que propone  su más reciente libro Aves inmóviles (Alfaguara). 

“La taxidermia obliga un acuerdo con el espectador para que este, aunque sabiendo que no es un animal sino un objeto con la piel rellena, vea un animal. En ficción, sino hay ese convencimiento en el lector o escritor, entonces la ficción no funciona”, considera Paredes.

En Aves inmóviles, el escritor colombiano, autor de las novelas La celda sumergida, Encuentro en Leija, y Veintinueve cartas, narra la historia de un taxidermista que recibe un encargo que representa uno de los tabúes de su profesión: el montaje y ensamblaje de un caballo de paso fino propiedad de un hacendado, algo que rompe una de las líneas de este oficio en el que los animales domésticos no son disecados. 

“Además, el montaje de un mamífero tan grande resulta muy complicado porque una taxidermia que no es perfecta, que no se ajusta a la anatomía o que no estudia suficiente la postura de un animal según su hábitat, da como resultado algo muy feo”, explica Paredes. 

Esta encomienda, sin embargo, es apenas la puerta a un mundo poco explorado y que hace que la novela de Paredes se instale en el calificativo de “novela rara, por no decir única en la literatura escrita en lengua española”, según la crítica del escritor Pablo Montoya.

“Nos introduce en el universo de las disecciones animales y, a la vez, en el gran malestar del hombre contemporáneo (...) Una trama compacta y sugerente creada por el rigor científico de la taxidermia, el terror provocado por la manipulación de la muerte, el ansia de perfección y belleza que busca toda profesión humana y una desolación afectiva que parece incurable”. 

El miedo de la muerte

Pronto, el taxidermista descubrirá una sombra sospechosa en uno de sus pulmones y cambiará todos los planes y terminará por cuestionarse las relaciones entre el arte, la vida y la muerte, tan propias de su quehacer, tal como reza la reseña del libro.

En ese sentido, Paredes ocupa el asiento del taxidermista, que todo el tiempo se pregunta si es capaz o no de cumplir con su encargo. “Por un lado está el montaje de un caballo, que implica traspasar ciertos límites, y por otro, la creación de esta novela, cuya pretensión es crear un mundo que no existe y si se inventa pues ya existe”, dice. 

De ahí que Aves inmóviles sea, para Paredes, una novela que “intenta resolver varios enigmas” y en la que la taxidermia es apenas un pretexto para “encontrar un lenguaje propio, un lenguaje que tiene que ver no con lo extraño sino con la extrañeza, así como con las dificultades para escribir”.

“Lo místico me interesa como una forma de nombrar el mundo frente algo que no se sabe muy bien qué es. Me interesa cómo me acerco a un tema que está en la frontera y en los bordes de la literatura nacional”, dice Paredes, que ha sido director editorial del Instituto Caro y Cuervo y hoy Editor General de la Universidad de los Andes. 

 

Has disfrutado de todos los contenidos gratuitos del mes que ofrecemos a nuestros visitantes

Te invitamos a registrarte en EL HERALDO

¿Ya tienes una cuenta?

Disfruta de los siguientes beneficios:

Acceso ilimitado

Temas tratados

Noticias más populares

  • EN EL HERALDO
  • EN Cultura
  • EN VÍDEOS
  • EN FOTOS
X

Hola,

Bienvenido a tu cuenta de EL HERALDO.

Con tu cuenta de EL HERALDO vive una nueva experiencia. En este momento nuestros usuarios registrados disfrutan de:

Acceso Ilimitado

Bienvenido a EL HERALDO

Bienvenido, puedes ingresar con tu correo electrónico y contraseña registrada.

Si todavía no tienes una cuenta, puedes registrarte aquí, es gratis.

Conéctate con tu cuenta de Facebook ó Google

Registrate en EL HERALDO

Crea tu cuenta en EL HERALDO y vive una nueva experiencia. En este momento nuestros usuarios registrados disfrutan de:

Acceso Ilimitado

* La contraseña debe ser mayor de 5 caracteres, contener una mayuscula y un numero

x

Reestablecer tu contraseña

Ingresa el correo electrónico con el cual te registraste, te enviaremos un enlace para que puedas restablecer tu contraseña y acceder de nuevo.

La sesión ha sido cerrada con exíto
Por favor, complete su información de registro aquí
DETECTAMOS QUE TIENES UN BLOQUEADOR DE ANUNCIOS ACTIVADO
La publicidad nos ayuda a generar un contenido de alta calidad
No quiero apoyar el contenido de calidad
X
COMO REPORTAR A WASAPEA
1) Agrega a tu celular el número de Wasapea a EL HERALDO: +57 310 438 3838
2) Envía tus reportes, denuncias y opiniones a través de textos, fotografías y videos. Recuerda grabar y fotografiar los hechos horizontalmente.
3) EL HERALDO se encargará de hacer seguimiento a la información para luego publicarla en nuestros sitio web.
4) Recuerda que puedes enviarnos un video selfie relatándonos la situación.
Ya soy suscriptor web