Jacobo Lersundi y Nicoleta Dalmar son dos jóvenes como los que usted quizás podría encontrarse en algún centro comercial o fiesta en el norte de Bogotá. De aquellos que no sufrieron una raspadura de codo o un moretón hasta los cinco años, jóvenes tan únicos, de una generación tan curiosa y compleja, que el psicólogo, profesor y escritor antioqueño Sergio Ocampo Madrid califica de 'ególatra, frágil y muy dependiente del reconocimiento'. Es mejor no preguntar (Planeta), su más reciente novela, es un retrato de aquello. De cómo son las relaciones y los amores en las épocas de las pantallas.
Pregunta: ¿Es mejor no preguntar?, ¿por qué?
Pregunta: ¿Cuál fue el punto cero de esta novela que aborda el amor en la época de Tinder y Whatsapp?
Pregunta: ¿Cuál es el costo de ese amor líquido?
Pregunta: ¿A quiénes se parecen Jacobo y Nicoleta, cómo fueron construidos estos personajes tiranos y sobrados?
Pregunta: Hay un rompimiento generacional en la obra, pero también un cambio de roles, en donde los jóvenes son más autoritarios que los adultos, ¿cómo leer esa realidad?
Pregunta: Hablemos de la oscuridad de las redes sociales, ¿qué es lo que más le inquieta?
Pregunta: La novela relata las relaciones frágiles de los millennials, pero parece que ese rótulo no le gusta a usted, ¿por qué?




















