Por lo general no se espera mucho de la película que da comienzo al Festival de Cannes. Últimamente se trata de una película francesa liviana y divertida, y por ende más comercial que se estrena al mismo tiempo en toda Francia y hace accesible la inauguración del festival al público en general. La Venus Electrique cumple tales requisitos, pero aparte de ser un entretenimiento pasajero, funcionaría mejor si se redujera media hora de algunas escenas repetitivas.

Ambientada en el París de 1928, La Venus Eléctrica, dirigida por Pierre Salvadori, propone una sutil mezcla de comedia romántica, melancolía y juego teatral en torno al poder del arte y la impostura. El film sigue a Antoine Balestro (Pio Marmaï), un pintor célebre que atraviesa una profunda crisis creativa tras la muerte de su esposa, Irène (Vimala Pons). Incapaz de volver a pintar, Antoine se refugia en el alcohol, para desesperación de su marchante y amigo Armand (Gilles Lellouche).

Una noche, bajo los efectos de la bebida, Antoine intenta comunicarse con el espíritu de su amada mediante una sesión espiritista. Ignora que al otro lado de la mesa no hay fantasmas, sino Suzanne (Anaïs Demoustier), una ingeniosa trabajadora de feria que sobrevive fingiendo dones sobrenaturales. Movido por el deseo de ver renacer el talento de su protegido, Armand se suma al engaño y juntos organizan una serie de falsas sesiones espiritistas.

El plan parece tener éxito, y Antoine recupera la inspiración; impulsado por la ilusión de reencontrarse con el amor perdido, vuelve a pintar. Sin embargo, la farsa se vuelve cada vez más frágil cuando Suzanne comienza a enamorarse del hombre al que engaña, desplazando la ligereza inicial hacia un relato marcado por la culpa, el deseo y la posibilidad de una segunda oportunidad.

El guion fue escrito por Salvadori junto a Benjamin Charbit y Benoît Graffin, a partir de una idea original de Rebecca Zlotowski (“A Private Life”) y Robin Campillo. La Venus Eléctrica apuesta por la humanidad de personajes contradictorios y vulnerables, invitando al espectador a reconocerse en una historia donde el amor, aun nacido de la mentira, puede devolver sentido a la vida.

El director mencionó, con respecto a su selección, que espera que el filme conecte con el público y que cada cual pueda ver una parte de sí mismo reflejada en esta historia de amor.

@GiselaSavdie