De las mayores riquezas que se pueden tener, son aliados de vida, que te recuerdan que cada acto de amor es un milagro, y uno de esos milagros se traduce en la invitación que recibí para ir a ver Cuando el show se acaba, la nueva historia de Dany, esa versión de Dany liberada del síndrome del impostor, la que no se camufla en un personaje mueco y divertido como Susos, y con esto aclaro, que no le ha dado muerte a ninguna versión, solo que ha avivado sus personalidades diversas y dinámicas de Dany & Alejandro, sin conflictos, solo con diferencias que lo fortalecen y potencian.
Cuando el show se acaba comienza la vida con sus realidades, así pues, apareció Dany en el escenario del teatro (Juanpis) con la adrenalina y los neurotransmisores a tope, su brillantez a flor de piel, esa capacidad creativa y de hacer humor que solo los crack como el logran. Ahí estaba el tipo que ama la salsa, la literatura, la creatividad, la naturaleza, el futbol y sus mil formas de sufrir por el DIM; un hombre que ha sanado tantas cosas que eso lo convirtió en su narrativa humorística y polinizadora, por eso, va por el mundo haciendo reír, reflexionar y renaciendo a la esperanza.
Es fácil darse cuenta que Dany soñaba con este paso, con esta nueva historia pues se siente la felicidad que experimenta al estar logrando aquello que un día fue un proyecto (quizás aplazado por miedo muchas veces) un teatro full, riendo, aplaudiendo, diciendo esto lo necesitaba, no éxito más puro que el de un público agradecido y conmovido.
Este show solo lo hacen personajes maravillosos como Dany Hoyos, un ser humano tan sensible, que interactúa con el público, conecta con historias tan reales que todos y todas sentimos transitar por ellas; historias de dolor, alegría, esperanzas, confusiones, humor de todos los colores, cotidianidades que nos hacen estallar de emoción.
Y como todo lo que hace el, está muy bien hecho. El show nos lleva a explorar desde Freud y su teoría de estructura psíquica, hasta el chisme como herramienta de sentido existencial, alcoholismo, ideas suicidas, terapias, sanación y reinvención. Dany te lo he dicho mil veces, pero lo repito, sos un genio y que bello que esa genialidad la compartas con tanta generosidad al mundo.
Conozco tu historia porque en muchos puntos nos cruzamos, por ello, desde que nos conocimos mi alma sintió una fuerte conexión contigo; nos gusta leer, somos trabajólicos, sufrimos de ansiedad, estamos constantemente descubriendo como cuidarnos de algún huésped que altere la salud mental, muchas cosas nos unen, la pasión por servir, por impactar vidas, por dejar una huella al tejido social; aunque en ese camino, nos estremezcan muchas crisis, somos eternos aprendices de la bondad hacia nuestro ser y seguimos firmes.
Cuando el show se acaba, es un espacio que todos y todas deberían regalarse, un show humano, sensato y estremecedor, uno que nos recuerda que somos seres sentipensantes y que siempre, así tengamos la felicidad o el caos más grande, vamos a transitar por emociones, experiencias y situaciones dinámicas, que no somos una línea perfecta, sino un universo de aventuras.
Aplaudo de pie a Dany y a su equipazo por hacer posible este show, en realidad el humor debe llevarnos a aprendizajes profundos, es el humor bien hecho la confirmación de que los seres humanos somos inteligencia creativa.
Colombia y el mundo, necesitan de espacios como el club de los vulnerables y cuando el show se acaba, porque nos permiten avanzar en la normalización de hablar de salud mental, del chisme, del alcoholismo y muchos otros temas que merecen salir del closet.
Definitivamente todo sería diferente si nos regalamos tiempo de calidad, si pausamos el mecanismo de defensa de la eterna ocupación, si frenamos el exagerado afán de lograr el éxito y la felicidad como utopías inalcanzables y comenzamos a hacernos conscientes de que el éxito y la felicidad están incluso en lo más sencillo, en despertarnos y respirar, en leer, reír, bailar, caminar, trotar, sacar a los perros, ver programas tontos o darle maíz a las gallinas (como lo hace Dany)
Cuando se acaba el show es una invitación bondadosa a hacernos conscientes de nuestro ser, nuestros tiempos y nuestras riquezas intangibles. Los teatros deben convocarnos siempre a espacios como este.
Definitivamente es un show al que invito a todo mundo, recomendado asistir con amigos, familia y colegas, para hacer tertulia luego, para volverlo un chisme con propósito, debemos ser polinizadores de estos buenos cuentos y hacerle contraposición a la – postverdad- y a tanta violencia destilada en todas partes, este show merece ser tendencia en nuestras conversaciones y así ayudar a que muchos hablen de lo que nunca se han atrevido, para salvarse.
Para mi escuchar a Dany, representó volver a encender la inventiva y las ganas de seguir dejando huellas en este mundo. Definitivamente este espectáculo merece ir a muchas ciudades y llegar a mucha gente.
Gracias amigo Dany por tu generosidad al regalarnos algo tan valioso y pertinente, gracias por recordarnos la importancia de la gratitud, de la pausa, de la amistad, de la disciplina y pasión por lo que hagamos, eres brillante te lo he dicho en privado y en público, eres un ser de luz de esos que se atreven y logran, de esos que convocan a no rendirse y a sembrar esperanzas donde hay guerras, paz donde hay violencias y sonrisas donde hay amargura, por eso reafirmo tu teoría, que quienes leen, sonríen y escuchan buena salsa, tienen todas las opciones de salvarse y sanarse. Gracias por tu metalenguaje del humor exquisito y único. Gracias universales amigo.
Cuando el Show se acaba, comienza la Vida! Adelante Dany que bueno verte salir del closet del impostor para hablar con fuerza y sin miedo al mundo entero.
@FACOSTAC


